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VO: Investigación y didáctica de la astronomía en la era de la WWW (II)

German Peris Luque

Vimos anteriormente cual era la misión del observatorio virtual y someramente cuales eran los estándares establecidos para poder poner a disposición de la comunidad astronómica internacional los cada vez más numerosos archivos astronómicos existentes en el mundo; desde viejas placas de vidrio tomadas hace decenas de años hasta las más recientes observaciones multirango con telescopios como el GTC; el más grande del mundo situado en la isla de la Palma.

Una vez establecidos unos estándares para dar formato a los archivos astronómicos que deben de recoger todos los organismos que quieran ofrecer sus datos a VO, se desarrollan unas aplicaciones que entienden de esos estándares y que nos permiten acceder a diferentes archivos establecidos en diferentes partes del mundo, interpretarlos e interconectarlos, de forma que se nos devuelva una información útil susceptible de ser interpretada y hacer ciencia….o docencia.

 

Aunque las aplicaciones son ya muy variadas, vamos a ver algunas de las más usadas y nos centraremos en una de ellas, muy popular en los últimos años, utilizada no sólo por astrónomos profesionales y aficionados de todo el mundo, si no también por profesores de astronomía como recurso didáctico.

La primera que deseo mencionar es TOPCAT ( Tool  for  operations  on  catalogues and  tables);  es  una   herramienta desarrollada por Astrogrid (la iniciativa VO del Reino Unido), para manejo de datos en forma tabular en muy diversos formatos (incluyendo lógicamente FITS y VOTable). Imagen de la izquierda.

  

 

 

 

La segunda es VOSPEC; Herramienta desarrollada por el grupo  VO de la Agencia Espacial Europea (ESA), se encuentra orientada a la visualización y análisis de espectros y distribuciones espectrales de energía. Imagen de la izquierda.

 

 

 

La tercera es ALADIN, y a la que antes me hacia referencia. Sin duda un referente entre las aplicaciones del VO; Aladin es un atlas interactivo del cielo desarrollado por el grupo VO del Centro de   Datos   de   Estrasburgo   (CDS)   que   permite   visualizar   y  analizar   imágenes astronómicas así como superponer  catálogos y tablas.

 

 

 

Existen muchas más;

Representación de datos: VOPLOT (VOIndia), TOPCAT , STILTS (AstroGrid)

Imágenes & Catálogos:   ALADIN (AVO)

Espectros: VOSpec (ESA), SPLAT (Starlink), SPECview (STScI)

Discovery: VOSED (SVO), Datascope (NVO)

Cross-matching: OpenSkyQuery, Wesix (NVO),

Teoría: VisiVO (INAF)

Interoperabilidad entre aplicaciones: PLASTIC (EuroVO)

Entornos VO: AstroGrid

Web Services: CDS, NVO…

Librerías VO: PHP, PYTHON (NVO)

EDUCACIONAL: http://www.virtualobservatory.org/students/

Veamos un ejemplo de utilización de la herramienta Aladin.

 En primer lugar podemos descargarnos la aplicación o ejecutarla on-line. Es necesario tener instalado Java en el equipo y la opción que aconsejo es la descarga; un único archivo de muy pocos megas. Es uno de los portales del VO que pronto nos va a sorprender.

La última versión (versión 7) ya está disponible en castellano y ofrece mejoras en el tratamiento de los surveys entre otros.

Naturalmente necesitamos una conexión a Internet, pues nosotros le vamos a hacer peticiones a la aplicación de búsqueda de catálogos o imágenes, que la aplicación se encargará de buscar en los diferentes centros asociados al VO en todo el mundo que devuelven información en el formato entendible por la aplicación.

Pinchemos en “cargar” y seleccionemos “servidor de imágenes”. Allí le pondremos el nombre del objeto del que queremos que se nos devuelva información y el “cono” o “apertura” de búsqueda, es decir, la resolución o detalle abarcado. Seleccionemos M16 y dejemos el cono de búsqueda con el valor por defecto.

Si pinchamos “enviar” se nos devolverá en pocos segundos un índice de todas las imágenes disponibles. Seleccionemos por ejemplo “serc sr-mama de 11.5’x11.5’” y pinchamos en “enviar”.

 Ver imagen Aladin1

 La imagen nos la cargara en un plano o capa que podremos visualizar o no a nuestra voluntad. Se nos muestra el progreso de la descarga mientras dura la misma.

A continuación queremos superponer un catalogo desde por ejemplo Simbad, así que le pedimos que nos devuelva, de los diferentes “surveys” del cielo, la información de estrellas desde Simbad (manteniendo M16 y un cono de búsqueda de 14’ para que no nos cargue estrellas mucho más allá de la nebulosa).

 

El catalogo de estrellas se nos cargará en un nuevo plano, en el cual (pinchando con el botón derecho del ratón sobre el mismo), podremos establecer propiedades básicas, tanto de representación como por ejemplo de filtrado (aplicar un filtrado o cualquier operación al catálogo o a la imagen, nos creará un nuevo plano en Simbad).

 Después podemos seleccionar los catálogos del óptico de “All Vizier”. Quedémonos sólo con los V15 y VII/118. Aquí también podríamos especificar un catalogo por nombre, por ejemplo el famoso GSC2.2.

 Estando seleccionada la capa de la imagen cargada, podemos pinchar en el botón de “pixel” y realizar ajustes básicos en la presentación de la imagen. Fijémonos que la imagen esta calibrada astrométricamente, pues el catalogo de estrellas se superpone a la perfección con la imagen, lo cual es totalmente lógico y lo contrario no tendría sentido.

 También podemos crear una nueva capa de cruce entre los catálogos cargados pinchando en el botón de “cruce”.

Fijémonos que si pinchamos sobre la representación de una estrella (por defecto círculos azules, aunque como dijimos esto se puede cambiar a nuestra voluntad), bajo se nos devuelve una información completa sobre el objeto y un link a la base de datos que nos proporciona esa (y más) información del objeto, en una nueva ventana de nuestro navegador. Ya podemos empezar a entrever la potencia de Aladin, en el manejo de información perfectamente formateada.

Podemos, por ejemplo, buscar más detalles en imágenes de mucha más resolución que por ejemplo hubiera captado el telescopio espacial Hubble de esa zona (glóbulos de Bok en la nebulosa, proto-estrellas, etc).

 Para ello nos vamos a la opción “Missions” y ponemos en el campo “Mission” LogHST, ahora se nos devolverá la información disponible en una nueva capa, de aquellas zonas de las que existe imagen.

Podemos pinchar sobre alguna de las imágenes para verla con detalle.

 Naturalmente podemos operar la imagen que queramos del HST como cualquier otra imagen, estableciendo contornos, realizando mediciones de distancia con las herramientas de Aladin, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora estamos ya familiarizados con el funcionamiento básico de Aladin, podemos ir “jugando” un poco y comprobando con asombro la cantidad de información astronómica que está a nuestra disposición.

Próximamente veremos un ejemplo muy sencillo y didáctico, pero ahora hablemos de ciencia. Gracias a los recursos del VO no sólo es posible utilizar el VO como apoyo a investigaciones científicas, si no que es posible hacer ciencia directa, como si estuviéramos recogiendo datos directamente de un observatorio, pero en esta caso con CERO horas de observación; las observaciones están realizadas, sólo tenemos que establecer que criterios necesitamos para nuestra investigación y bucear en el VO.

 ¿Qué ciencia podemos decir que se ha hecho directamente con el VO?. Bueno, sin irnos más allá de nuestras fronteras por ejemplo la búsqueda de enanas marrones aplicando criterios de color. (Enrique Solano, LAEFF/SVO y Eduardo Martín, IAC/SVO).Con cero horas de observación en telescopios (y esto es lo que me sorprende más que los propios descubrimientos) se han encontrado 10 a la 8 candidatos a enanas marrones.

 Próximamente seguimos con más del VO, si el cielo no cae sobre nuestras cabezas.

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VO: Investigación y didáctica de la astronomía en la era de la WWW (I)

VO: Investigación y didáctica de la astronomía en la era de la WWW (I)

 

German Peris Luque

 Introducción

 Cada época de la historia ha venido marcada por unos determinados avances en nuestra comprensión del universo. Si han existido épocas en las que los cambios han sido muy lentos y sutiles, en otras por el contrario han sido espectaculares, y en algunas, como en la que estamos viviendo entrado el siglo XXI, podríamos tachar de vertiginosos.

El avance en el conocimiento del universo ha ido parejo tradicionalmente de la cantidad de datos que disponíamos de él. A mayor número de datos, tanto más podíamos aventurarnos en refutar teorías que explicaran el universo.

Sin embargo, actualmente parece que vivimos en una época en la que esa relación aparentemente simple, no se cumple. Por primera vez en la historia de la humanidad, la cantidad de datos disponibles del universo, gracias a los telescopios en tierra y a los telescopios en el espacio, cubriendo lo que se ha venido a llamar la astronomía multi rango, es tan basta, que el crecimiento de datos no va en paralelo con el avance en el conocimiento del universo.

El proyecto del Observatorio Virtual (al que me refiero en adelante por sus siglas en ingles, VO) intenta precisamente suplir el problema actual del “exceso” de datos científicos (resultados de los diferentes surveys en el pasado, presente o futuro), su interoperatividad  y la búsqueda de resultados científicos a partir de ellos, mediante  lo que se conoce como minería de datos.

 Atlas y catálogos astronómicos (un poco de historia).

Podemos situar en el siglo II antes de Cristo el primer catalogo de estrellas recopilado por Hiparco. Recogía la posición y magnitud aparente (era un concepto que se definía por primera vez) de unas 1.000 estrellas. Su popularización se vio retrasada 4 siglos,y dado a conocer de la mano de Tolomeo. El error en este catalogo de estrellas, recopilado sin medios ópticos, venía a tener una media de unos 20 minutos de arco.

  Hubo que esperar al siglo XVI a que Tycho recopilará un catalogo (aún sin medios ópticos) que rozaba la perfección de lo que se podía hacer a simple vista; 1 minuto de arco de error. Gracias a esta precisión, Kepler pudo descubrir y formular las leyes del movimiento planetario en lo que podríamos considerar la primera minería de datos (explotación) de un archivo astronómico.

Con la aparición del telescopio, y en concreto con los círculos meridianos, aumentó el número de estrellas que era posible catalogar y sobre todo la precisión de la que disponíamos que dependía principalmente del instrumento óptico empleado. Podríamos citar el catalogo de Flamsteed (3.310 estrellas) o, ya en el siglo XIX el último gran catalogo de la era pre-fotográfica; el Bonner Durchmusterung (BD para los amigos), de las manos (ojos más bien) del astrónomo prusiano  Argelander, que recogía nada menos que unas 320.000 estrellas de hasta la magnitud 9,5 con una precisión inferior a los 10 segundos de arco.

 Con la aparición de la fotografía y su rápida aplicación a la astronomía, el panorama en atlas y catálogos del cielo cambió radicalmente. El registro que permite la fotografía aumenta drásticamente el número de objetos detectables, pero sobre todo permite la objetividad en las mediciones y poder compartirlas entre astrónomos del mismo centro con mayor facilidad y menor pérdida de datos (errores).

 

Aunque algunos proyectos iniciales (Cartes du Ciel, 1887) pretendían implicar diferentes observatorios a nivel mundial en un cartografiado completo del cielo, lo cierto es que el primer trabajo destacable vino de la mano el Monte Palomar (EEUU) con su Palomar Observatory Sky Survey (POSS); 935 placas realizadas entre 1950 y 1957 con la famosa cámara Schmidt de 48 pulgadas, y que cubrían un campo de 6º de latitudes celestes entre -33º y +90º.

 

Algunos atlas fotográficos (como la propia revisión del POSS, con el POSSII, cuarenta años después) se hicieron famosos entre los observatorios profesionales, así como las compilaciones de catálogos como el de Yale (BS/HR) o el de H. Draper (HD), teniendo este ultimo 272.000 objetos.

 Se calcula que los diferentes observatorios distribuidos por todo el mundo generaron para sus diferentes campos de estudio un total de unos 3 millones de placas, muchas de las cuales terminarían en sótanos polvorientos una vez utilizadas y más aún  con la interrupción de los detectores de estado sólido CCD.

Placas sin embargo que contienen información aún útil para ciertos campos, y que deberían ser “rescatadas” y digitalizadas.

 De entre los catálogos modernos con más renombre seguro que nos suena el GSC (15 millones de estrellas), concebido en la era de la informática y la eclosión de la astronomía espacial para el apuntado del famoso telescopio espacial Hubble (HST).

 La proliferación de misiones espaciales para escrutar el cielo en diferentes bandas espectrales, diferentes surveys en tierra para cubrir todo el cielo en las bandas de visible e infrarrojo adecuadas para fotometría, astrometría y espectroscopía, en la era de la información e Internet, ha permitido generar catálogos e imágenes (a los que nos referiremos como archivos astronómicos en general) de millones y millones de objetos en diferentes rangos espectrales.

 

 

  Los actuales detectores CCD, de alta eficiencia, devuelven cada vez imágenes con más resolución y objetos más débiles con menor esfuerzo en el proceso de detección, que genera problemas, primero para la descarga o movimiento de esa información (incluyendo el almacenamiento) y después para su correspondiente análisis o reducción de datos. Para esta finalidad, y de forma clásica, cada misión espacial, o cada observatorio en tierra, ha generado su propio software, encontrándonos un panorama de grandes volúmenes de información inconexa y con unas formas muy diferentes de trabajar los datos.

El primer “archivo” astronómico a disposición de la comunidad astronomita internacional fue el archivo INES, que devolvía información de los 235.000 espectros en el UV captados por el telescopio espacial IUE (Esa, 1978).

VIZIER, fue el primer “servicio” puesto en marcha por el Centro de Datos de Strasburgo (CDS) que proporciona acceso a unos 8000 catálogos diferentes, y que puso en evidencia la necesidad de homogeneizar los diferentes archivos astronómicos distribuidos por todo el mundo; así Vizier nos devolvía 144 nombres diferentes para referirse a la magnitud V del sistema fotométrico Johnson.

 Introducción al VO

El Observatorio Virtual (VO) es una iniciativa internacional, iniciada en el año 2.000, cuyo objetivo es solucionar los problemas de falta de homogeneidad en los diferentes archivos astronómicos existentes y el problema de la ineficiente gestión de grandísimos volúmenes de datos para su explotación científica. Es un proyecto en desarrollo y mejora que ha implicado a organismos de prestigio internacional.

El VO definirá una semántica, un protocolo de acceso, un formato y un modelo de datos común, para poner a disposición de toda la comunidad científica todos los datos disponibles de los diferentes archivos astronómicos distribuidos por todo el mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En junio de 2002 se fundó la alianza del observatorio virtual internacional (IVOA) que contiene actualmente la iniciativa común de unos 20 países que busca consolidar una plataforma común de acceso a datos astronómicos, entre ellas ese encuentra la desarrollada por SVO, de nuestro país, gestionado por el Centro de Datos de Astrobiología (CAB, CSIC).

Las posibilidades que ofrece el VO son impactantes cuanto menos, y sólo cuando manipulamos algunas de las diferentes herramientas desarrolladas por el VO (Topcat, Aladin, VOspec, VOsed,VOplot,…) comprendemos esta caracterización. Por ejemplo, es posible hacer ciencia con 0 horas de uso de telescopios, sencillamente empleando la minería de datos para los peta bytes de información repartida alrededor de todo el mundo y accesible de una forma sencilla, rápida y efectiva.

El VO es un proyecto desarrollado por científicos para científicos, y permite por primera vez en la historia un acceso a una información científica dispersa, de una forma casi increíblemente interconexa, enlazando  a múltiples archivos astronómicos de los mismos objetos, tomados desde diferentes proyectos y en muy diferentes épocas.

Como primera aproximación, nos valdrá decir que el VO es a la astronomía moderna como el buscador de Internet Google es a la búsqueda de información de Internet, pero con el plus añadido que la información devuelta se nos muestra de forma sencilla según nuestros criterios y nos permite bucear hasta hacer ciencia.

Destacar la importancia del VO, así el GTC, actualmente el telescopio más potente del mundo, ubicado en el Roque de los Muchachos (La Palma), ya devuelve los datos en el formato establecido por el VO.

Veremos en la siguiente entrada algunas aplicaciones del VO y la potencialidad didáctica que también ofrece para estudiantes de astronomía o astrofísica.

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Un observatorio astronómico para Galicia

Germán Peris Luque.

Observatorio Astronómico de Forcarei (OAF)

 Imagen superior; el observatorio del OAF durante una noche de invierno
 
 Hace cinco  años y por iniciativa de la Asociación Astronómica de Rias Baixas, nacía un proyecto de construcción de un observatorio astronómico semiprofesional en tierras gallegas. Por aquel entonces el observatorio de mayor abertura en Galicia era el de la Universidad de Santiago, con 60 cm de diámetro, pero por desgracia ubicado en el entorno urbano de la preciosa ciudad de Santiago. Sin duda una ubicación buena para la divulgación y para la formación de futuros astrofísicos, pero con limitaciones para la investigación en muchos campos de la astronomía observacional por la proliferación de las luces urbanas.

Después de estudios detallados sobre una ubicación adecuada en los que se debía barajar variables muy diferentes, como prospecciones de la calidad de cielo, lejanía de parques eólicos, accesos, etc…se decidió su ubicación en la localidad de Forcarei (Pontevedra), gracias no sólo a la buena calidad del cielo y su comuncación, si no a la completa colaboración y facilidades mostradas en todo momento por el Concello y su alcalde David Raposeiras. La imagen de la izquierda es el momento de su inauguración el 13 de marzo de 2009.

 

Gracias a diferentes colaboraciones de entidades públicas; Concello de Forcarei, Xunta de Galicia y Ministerio de Agricultura e Unión Europea, hace justo dos años ahora se hacía realidad el proyecto y veía su primera luz un magnifico instrumento; un telescopio de la prestigiosa óptica americana RCOS de 51 centímetros F:8 (en configuración RC) sobre una montura ecuatorial Paramount ME y como detector principal una cámara CCD ST11000 con un tamaño del chip equivalente a un negativo de 35 milímetros  y un tamaño de píxel de 9 micras, lo que da una resolución aproximada de 0,5” por píxel. Para hacernos una idea grafica, con este telescopio y cámara, en configuración a foco primario, podemos casi abarcar la luna llena, y alcanzar detalles con una resolución  inferiores al kilómetro.

El observatorio, plenamente operativo, y actualmente gestionado por la Fundación  Ceo, Ciencia e Cultura (FC3), formada por AstroVigo, Concello de Forcarei y la Universidad de Vigo, tiene dos líneas bien marcadas; una destinada a la investigación en cualquier campo que quede al alcance del instrumento y una segunda y especialmente importante que es la divulgación y formación, destacando en esta última una gran multitud de visitas de estudiantes y público en general.

 

El observatorio además abre sus puertas al público todos los viernes y sábados no festivos entre las 20:30 y 23 horas, atendiendo a personas de lo más diversas que se encuentran atraídas de forma casual por el edificio singular, o que han conocido su existencia por otros vecinos del Concello o por la página Web de la Fundación FC3, a través de la cual es posible la realización de reservas para visitas o la solicitud de tiempos de observación para aficionados y profesionales de cualquier punto de nuestro estado.

 

Recientemente además se ha celebrado en Forcarei una reunión de representantes de las asociaciones astronómicas gallegas (imagen de la izquierda) para hacer llegar el mensaje de que el observatorio está abierto a todo el mundo y especialmente a los aficionados gallegos; no es un ente cerrado y tan sólo hay que pedir adecuadamente tiempos para conseguir observaciones, tanto presenciales como asistidas, es decir realizadas por el operador del observatorio a petición.

 

 

En proceso continuo de mejoras, se abren nuevas perspectivas que incluirán no sólo la adquisición de nuevo instrumental científico y divulgativo, si no la construcción en un futuro muy próximo de un segundo edificio polifuncional que podría contar entre otros de un planetario para la formación de escolares y público en general.

En un futuro próximo está previsto incluso la robotización completa y operación a través de Internet, tras la asignación de tiempos a los observadores solicitantes.

 

 Sorprende que en un clima complicado como el reinante en Galicia, podamos disfrutar de forma sencilla, de un telescopio con una potencia semejante, pero cuando las noches son estrelladas y transparentes queda comprobado la efectividad y espectacularidad de las tomas del cielo….al alcance de todos.

Algunas tomas desde el observatorio de Forcarei por el autor (sin apenas procesar).

Nebulosa del Cangrejo M1 en Tauro

M13 en Hércules.

M42 en Orión (3 tomas RGBx 10 minutos)

M63; La galaxia del girasol en Canes.

M64, Galaxia del Ojo Negro en Coma.

M97. Nebulosa planetaria de la Lechuza en Osa Mayor.

M101. La Galaxia del Molinete en Osa Mayor.

M106. Galaxia en Canes.

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Perseidas 2009: Todo lo que necesitas saber

Lluvia de Estrellas:Perseidas 2009

Mirror del Astrowiki a fecha 22:30 07/08/09

Perseidas
Periodo 17 de julio a 24 de agosto
Fecha máximo 12-13 de agosto
Radiante alfa : 046
delta : +58
Velocidad 59 km/s
Índice poblacional (r) 2,6
Tasa Horaria Zenital (THZ) 100 meteoros/h
Progenitor 109P/Swift-Tuttle

Tabla de contenidos

¿Qué son las Perseidas?

Las Perseidas, popularmente conocida como las Lágrimas de San Lorenzo, son una lluvia de meteoros de actividad alta. Su período de actividad es largo y se extiende entre el 17 de julio y el 24 de agosto. Su máximo es el 12 de agosto con Tasa Horaria Zenital] (THZ) 100, lo que le convierte en la 3ª mayor lluvia del año. Sin embargo es la más popular y observada en el Hemisferio Norte debido a que transcurre en Agosto mes de buen tiempo y vacacional por excelencia.

Son meteoros de velocidad alta 59 km/s que radian de la constelación de Perseo o Perseus. Por tanto su alta declinación (+58º) no permite su observación en regiones meridionales, ya que desde el Ecuador alcanza tan sólo los 32º de altura.

La intensidad de esta lluvia de meteoros y la época del año en la que se produce (en la que la visibilidad suele ser buena) hacen que las Perseidas sean una de las lluvias de estrellas fugaces más populares y fáciles de contemplar para todo el mundo.

Las Perseidas son también conocidas con el nombre de lágrimas de San Lorenzo, porque el 10 de agosto es el día de este santo. En la edad medieval y el renacimiento las Perseidas tenían lugar la noche en que se le recordaba, de tal manera que se asociaron con las lagrimas que vertió San Lorenzo al ser quemado en la hoguera, concretamente en una parrilla.

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La ciudad con las calles más astronómicas de España

Alicante cuenta con más de 50 calles con nombres astronómicos

La asociación astronómica de la Universidad de Alicante ‘Astroingeo-Ciudad de las Estrellas en colaboración de la asociación vecinal ‘La Voz de la Florida’, de la capital alicantina, organizó los días 12 y 13 de junio un novedoso homenaje cultural y una actividad astronómica titulada “Encuentra tu calle en el cielo” destinada a dar a conocer la vinculación astronómica de la ciudad con el cielo.



En el cuadringentésimo aniversario de la utilización por parte del astrónomo italiano Galileo Galilei del telescopio para estudiar el firmamento, la asociación universitaria de aficionados y amantes a la astronomía no ha querido pasar por alto el hecho de que, “Alicante sea una de las ciudades españolas que mayor número de calles cuenta en su haber con nombres astronómicos con más de 50 calles y, para más inri, la mayoría de ellas en el entrañable barrio de La Florida”, según explicó el promotor de esta iniciativa cultural el profesor Enrique Aparicio, presidente de la asociación Astroingeo.

Las actividades culturales, que cuentan con el apoyo y colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, entre otros, comenzaron el viernes, día 12 de junio, en el Albergue Juvenil del IVAJ situado de la avenida de Orihuela de la capital alicantina, en la llamada Prisión de José Antonio. La conferencia titulada “las calles del barrio de La Florida” impartida por el cronista municipal de Alicante José María Bonastre abrió la celebración del homenaje. El cronista en su elocución hizo un repaso al origen y desarrollo de esta importante barriada alicantina, apoyado por imágenes modernas y antiguas, principalmente planos y mapas.

http://www.ciudaddelasestrellas.org/cdle/images/homenaje_florida/_MG_3354.jpg

A continuación, a las 20 horas, tras la proyección del tráiler oficial del Año Internacional de la Astronomía, Astroingeo-Ciudad de las Estrellas presentó a los asistentes un cortometraje documental, de unos 15 minutos de duración, elaborado por la propia asociación en el que se recorren algunas de las calles más céntricas y “astronómicas” de La Florida (calles de Rigel, Andrómeda, Lira, Cefeo o Aldebarán, entre otras). Todas estas calles reciben los nombres de constelaciones, estrellas o instrumentos astronómicos y son sólo una pequeña parte de las más de 50 vías con referencias a esta venerable ciencia repartidas por toda la ciudad de Alicante.

Posteriormente, a las 20:30 horas, el profesor del Departamento de Cartografía y Expresión Gráfica de la UA Enrique Aparicio ejerció de “maestro de ceremonia” en este homenaje cultural al barrio. Se dirigió al público asistente con unas palabras que recordarán al astrónomo español José Comas y Solá, que es además el único nombre de calle de la ciudad que recuerda a un astrónomo español.

http://www.ciudaddelasestrellas.org/cdle/images/homenaje_florida/_MG_3351.jpg

Un día después, el sábado día 13 de junio a 18 horas, en el llamado Chalet del Ingeniero junto a las viejas cocheras del tranvía se hizo entrega de los premios del “Concurso de Cuentos de Astronomía” promovido por la agrupación astronómica y al que se adhirieron voluntariamente, hace ya unas semanas, más de 300 escolares de los diversos colegios de La Florida. El ganador del concurso se llevó a casa un telescopio de la marca Celestron de regalo. Hubo obsequios para todos los participantes.

Posteriormente se procedió al acto de entrega de una placa conmemorativa a Felicidad Sánchez Sánchez, presidenta de la asociación de vecinos “La Voz de La Florida”, en agradecimiento a sus continuados esfuerzos por defender y promover el desarrollo social del barrio en múltiples y variadas áreas de actuación, siempre con la ayuda de sus compañeros de la asociación vecinal.

A las 20 horas se repitió la proyección del cortometraje documental sobre las calles del barrio y su relación con la astronomía, para dar paso a una serie de breves documentales sobra la ciencia de nuestro cielo y tomar un bocado.

http://www.ciudaddelasestrellas.org/cdle/images/calles_la_florida/comas_sola.jpg

A las 21:30 horas, a medida que comenzó a anochecer y se despejó el cielo sobre las Cocheras del Tranvía, los miembros de Astroingeo y los vecinos procedieron a la tradicional plantada de telescopios para, una media hora después, dar comienzo a una sesión de observación astronómica abierta a todos los públicos en cuanto aparecieron las primeras estrellas de la noche. Durante la velada se ofrecerán explicaciones y detalles para el reconocimiento de las constelaciones visibles en esta época del año; esperaremos a la llegada del llamado “Triángulo de verano, las estrellas más destacadas de la primavera así como la Luna y varios de los planetas más brillantes, entre otros objetos celestes… La actividad terminó sobre las 3 horas de la madrugada al “amanecer” al planeta Júpiter y disfrutado de la Luna en fase menguante.

Para conmemorar esta actividad cultural, científica y astronómica, el Departamento de Cartografía y Expresión Gráfica de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Alicante en colaboración con los miembros de Astroingeo y bajo la dirección del propio Aparicio ha editado un pequeño libro de mano en el que, de una manera amena e ilustrada, se hace un breve repaso a algunos de los objetos celestes que se encuentran entre las calles del barrio alicantino. Este librito ha sido repartido entre un buen número de escolares de La Florida que han participado en el Concurso de Cuentos Astronómicos. Lo tenéis disponible enwww.ciudaddelasestrellas.org en formato pdf.

La presidenta de la Voz de la Florida Felicidad Sánchez muestra la placa de su homanje, entre la concejal de Medio Ambiente de Alicante Asunción Sánchez Zaplana y el profesor de la Universidad de Alicante, Enrique Aparicio.

 

Manuel R. de Viguri,

vocal de comunicación de Astroingeo-Ciudad de las Estrellas.

www.ciudaddelasestrellas.org

info@ciudaddelasestrellas.org

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Visita al Observatorio Real de Bélgica

El Observatorio Real de Bélgica (ROB) fue creado en 1826 siendo su primer director Adolphe Quetelet (1796-1874). Inicialmente se encontraba en el centro de Bruselas, pero en 1876 a la vez que se nombró como sucesor del primer director a Houzeau se realizó el traslado del Observatorio de su lugar original de Saint-Josse-ten-Noode a donde se encuentra ahora, en las afueras de Bruselas, junto con el Instituto Real de Meteorología y el Instituto de Aerodinámica Espacial de Bélgica.

En el Observatorio, además de realizarse una labor investigadora de vanguardia (en colaboración con grandes observatorios internacionales como el Observatorio Europeo del Sur, ESO) también están al frente de la labor divulgadora tanto desde el Planetario de la ciudad de Bruselas como con las visitas guiadas que el público puede realizar al Observatorio. Multitud de eventos son organizados desde el ROB con el fin de exponer a la gente los avances de la astronomía: observaciones con algunos de los telescopios del ROB, eventos especiales como el tránsito de Venus de 2004, cursos y seminarios de divulgación científica, etc…

Nosotros contactamos con el ROB a través de su página web, http://www.astro.oma.be/ . Aprovechando nuestras vacaciones en Bélgica en septiembre de 2004, decidimos intentar concertar una visita en el ROB y gracias al astrónomo Dr. Jan Cuypers pudimos conseguir una cita. Muy amablemente Jan nos guió en una visita privada por todos los departamentos del ROB. Desde los distintos observatorios hasta el museo, las páginas de la historia se veían reflejadas por todos sus pasillos. Desde aquí nuestro agradecimiento a Jan por el tiempo tan valioso que nos dedicó.

Algunos de los observatorios ubicados en los jardines del Real Observatorio de Bélgica
Algunos de los observatorios ubicados en los jardines del Real Observatorio de Bélgica

Actualmente en el ROB se trabaja en varios campos de la Astrofísica y de la Geofísica, aunque pocos son ya los telescopios que están en uso, entre otras cosas por la contaminación lumínica y también por su tecnología que se ha quedado un poco anticuada. Uno de los telescopios que goza de mejor salud es el solar, pues desde el ROB se observa diariamente el Sol.

LA FÍSICA SOLAR

La física solar es una disciplina en plena expansión en el ROB. Las observaciones de la fotosfera solar se realizan diariamente desde hace 30 años. El Solar Influences Data analysis Center (SIDC) que tiene su sede en el ROB juega un papel importantísimo a nivel europeo y mundial. Además de calcular el Indice de Manchas Solares el SIDC también se encarga de proporcionar el pronóstico del tiempo en el espacio, esta es una nueva ciencia interdisciplinar. La actividad solar, que varía de ciclo en ciclo, puede haber tenido un impacto importante en la evolución climática en la Tierra y el SIDC proporciona pronósticos y advertencias que pueden ayudar a identificar y anticipar las influencias solares.

Nosotros tuvimos la suerte de visitar el departamento de física solar y ver el telescopio con el cual toman las imágenes diarias. Además nos contaron que desde este departamento centralizan los datos del número de Wolf enviados desde todos los países de Europa. El Grupo Astronómico Silos de Zaragoza (GAS) hace algunos años también participó durante un periodo de tiempo bastante largo en estas observaciones. Para nosotros saber que nuestros datos estaban guardados en sus archivos fue todo un orgullo.

Telescopio de observación solar
Telescopio de observación solar

Aunque los cielos de Bruselas tienen bastante contaminación lumínica esto no afecta a la observación solar que se realiza de forma continua en el ROB. De todos modos las observaciones tratan de realizarlas por la mañana que es cuando la atmósfera tiene mayor calidad y la polución todavía no se ha levantado demasiado. Pero desgraciadamente los cielos de esta ciudad están muy frecuentemente cubiertos de nubes. El telescopio que usan es un refractor de 150 mm y una distancia focal de 2400 mm. La montura es ecuatorial y todo está motorizado. Además de recogerse imágenes a través de una CCD, también se hace proyección obteniéndose un circunferencia solar de 25 cm de diámetro y una resolución de 2 segundos de arco, la mejor si tenemos en cuenta la limitación del seeing de la atmósfera.

Como anécdota nos contaron que para calcular la constante de normalización del número de Wolf entre los distintos observadores de los que reciben datos, utilizan como patrón o referencia los datos enviados por un observador casi centenario.

EL TRÁNSITO DE VENUS

Juan-Charles Houzeau siempre fue muy activo en el ámbito de la astronomía y nunca dejó de aportar resultados de sus observaciones y sus investigaciones a la Academia Real de Bélgica. Entre otras cosas viajó a Panamá y Perú para completar su famoso atlas estelar publicado bajo el nombre de Uranometria general. También fue el organizador de las expediciones belgas para la observación del tránsito de Venus de 1882. Él mismo dirigió una observación desde San Antonio (Texas) mientras que el astrónomo Louis Niesten conducía una misión similar en Santiago de Chile.

Houzeau ya propuso la observación del tránsito de Venus con la ayuda de unos heliómetros desde dos lugares distantes para el tránsito de 1874 pero Bélgica en esos momentos no estaba en condiciones de organizar dichas expediciones. Estos proyectos pudieron concretarse para la observación del tránsito siguiente en 1882. Bélgica organizó entonces dos expediciones que se dotaron cada una con un heliómetro especialmente construidos para la observación de este fenómeno según los planes del astrónomo belga Louis Niesten por la empresa Grubb de Dublín.

El heliómetro

Un heliometro consiste en un telescopio cuyo objetivo está dividido en dos mitades por su diámetro. Estas dos mitades yuxtapuestas pueden resbalar una sobre la otra. Este instrumento se utiliza generalmente para medidas del diámetro del Sol pero también pueden realizarse otras medidas, como fue el caso de las observaciones del tránsito de Venus. La gran ventaja de este dispositivo era que no se limitaba a un simple cronometraje de los tiempos de principio y final del tránsito, sino que tales medidas podían efectuarse durante toda la duración del fenómeno. Así finalmente se obtenía una medida precisa de la duración del trayecto de Venus sobre la totalidad del disco solar. Cuando se podían comparar estas medidas con otras medidas similares efectuadas desde otro lugar de la Tierra, se podía calcular en primer lugar el paralaje, y deducir a continuación un valor de la distancia Tierra-Sol. Este último constituía el objetivo principal de las expediciones organizadas en distintos puntos del mundo para la observación del tránsito de Venus.

Uno de los dos heliómetros se transformó en un instrumento fotográfico y se le perdió la pista. El objetivo del otro se guardó en un antiguo museo y se encontraron algunas partes de este heliómetro en los sótanos del Observatorio. Los objetivos se conservaron juntos en el museo y también la pantalla de proyección. Sin embargo no se encontraron los montajes que garantizaban la conexión entre el pie del instrumento y el tubo del telescopio y permitían el seguimiento del Sol sobre el cielo durante la duración de la observación.

Lente y pantalla del heliómetro

Lente y pantalla del heliómetro

Este pasado tránsito de Venus también fue observado con el único heliómetro que aún se conserva. En esta ocasión no se organizó ninguna expedición al nuevo mundo, pero ello no impidió que el viejo heliómetro trabajase a pleno rendimiento más de un siglo después.

Tubo y montura azimutal del heliómetro

Tubo y montura azimutal del heliómetro

ALGUNOS TRABAJOS DESARROLLADOS EN EL ROB

El Dr. Jan Cuypers trabaja dentro del ROB en el departamento de Astrofísica, más concretamente en la sección donde se estudia la dinámica y composición de estrellas cercanas. Su herramienta de estudio es fundamentalmente la Asterosismología, rama de la Astronomía que estudia el interior de las estrellas pulsantes, ya que la interpretación del espectro de frecuencias de vibración de estas estrellas da información de cómo es dicho interior.

Cuypers ha realizado multitud de estudios sobre estrellas. Quizás habría que destacar su investigación en estrellas tipo B y estrellas Beta Cephei. Las primeras se caracterizan por ser muy masivas, entre 3 y 30 masas solares, y por morir transformándose en supernovas, lo que hace interesante estudiar su composición química. Las Beta Cephei son estrellas que están abandonando la secuencia principal sufriendo una lenta expansión lo que conlleva variaciones de brillo y del periodo de pulsación que resultan muy interesantes para completar las teorías de evolución estelar. En general sus estudios se han basado en la detección y análisis del periodo de estrellas variables usando espectroscopia y datos fotométricos, incluyendo las observaciones realizadas por el satélite Hipparcos.

Creemos interesante comentar que en el ROB también se llevan varios temas de investigación en los que los astrónomos amateur tienen una participación muy importante. En gran cantidad de casos las magnitudes de las estrellas que se observan son alcanzables por los telescopios no profesionales, de modo que es posible contribuir haciendo fotometría en varios de los programas que desarrollan astrónomos del ROB. Un ejemplo claro es el de las estrellas variables tipo Delta Scuti. Estas estrellas son pulsantes con una curva de luz que varia de amplitud cíclicamente en el tiempo y donde se observan pulsaciones de distintas frecuencias, radiales y no radiales. La necesidad de observarlas de la manera más continuada posible, para obtener las frecuencias de oscilación de la forma más clara posible, es lo que conduce a que los programas de observación se organicen a nivel internacional de manera que la estrella en estudio esté siendo observada en todo momento por algún observatorio en el mundo. De esta forma se consiguen identificar mejor las frecuencias de oscilación. Un ejemplo de esta colaboración es la efectuada por el astronómo amateur Joaquín Vidal, quien observó desde su Observatorio de Monegrillo (Zaragoza) la estrella V350 Peg. Del estudio que se hizo con los datos fotométricos obtenidos resultó una publicación en Astronomy and Astrophysics (1).

Observación desde el ROB del último tránsito de Venus

Observación desde el ROB del último tránsito de Venus

REFERENCIAS

(1)Vidal-Sainz, J., Wils P., Lampens P., Garcia-Melendo, E., The multiple frequencies of the delta Scuti star V350 Peg, Astronomy and Astrophysics 394, 585 (2002).

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Año de nieves, año de bienes…

…¡y año de lluvias de meteoros, año de espectáculo!

Si alguien repasa el calendario lunar de 2009 se lamentará de que el máximo de las Perseidas coincida con un cuarto menguante, situado además próximo al radiante. Sin embargo en 2009 el espectáculo meteórico no será pobre para nada.

El Año Internacional de la Astronomía ha dependido de los caprichos de las efemérides y ha tocado en 2009. Este año no será especialmente rico en fenómenos astronómicos que puedan encandilar al gran público, pero algunos de los que sí lo hagan serán lluvias de meteoros.

Perséidas 2008 por el Grupo de Meteoros de la Universidad Complutense de Madrid. Este año no serán las Perseidas la lluvia estrella sino Leónidas y Geminidas.

Ya en el mes de enero hemos tenido una lluvia espectacular: las Cuadrántidas. Esta lluvia tuvo su máximo el 3 de enero con una actividad doble a la habitual: unos 130 meteoros/hora (THZ~150) desde los lugares oscuros de Norteamérica donde su visión fue más favorable. El doble de estrellas fugaces que en las “famosas y veraniegas Perseidas”.

De enero a abril la actividad meteórica será baja, con largas noches salpicadas por meteoros esporádicos y algunos bólidos procedentes del radiante del Antihelio. Ya en abril las Líridas se disfrutarán sin luna, aunque sus tasas serán bajas, en torno a 15 a la hora.

Las Eta-Acuáridas, a primeros de mayo, serán el plato fuerte para los observadores del Hemisferio Sur. En este caso la luna gibosa no favorecerá su observación, pero las resonancias de estos meteoroides procedentes del cometa Halley con el gigante Júpiter crean incertidumbre en las predicciones. Se esperan que la actividad pueda estar por encima de THZ 40 llegando hasta valores próximos a 80 (como las Perseidas).

Llegado el verano, las noches de julio y agosto tendrán meteoros procedentes de las regiones próximas a la eclíptica de Acuario y Capricornio.

Lluvías Julio-Agosto. Cortesía IMO

Lluvías Julio-Agosto. Cortesía IMO

Pese a la Luna, en estas noches cortas, la mayoría de los observadores no dejarán de lado a las Perseidas. Su máximo será el 13 de agosto a las 21h TU, aunque se espera que pueda registrar actividad por encima de lo normal durante la madrugada TU del 13 al 14, como en 2008.

Pero sin duda las Oriónidas, Leónidas y Gemínidas serán en otoño la traca final del Año Internacional de la Astronomía.

Las Oriónidas, en octubre, ofrecen una actividad media, pero especialmente durante los últimos 3 años investigadores y observadores se han admirado por sus aumentos predichos y los inesperados. Son hermanas de las Eta Acuáridas, pues también provienen del Halley. Su observación por tanto puede deparar muchas sorpresas, o sino al menos tasas moderadas, con THZ 30.

En noviembre las Leónidas podrían dar la enésima muestra de actividad alta, algo sorprendente tras más de 10 años del paso por el perihelio de su engendrador, el cometa Tempel-Tuttle. Las observaciones de 2008 de las Leónidas, con THZ 100 refuerzan las predicciones para 2009. Los observadores más favorecidos serán aquellos del medio y lejano oriente, donde distintas previsiones sitúan la THZ entre 100 y 500. El resto de observadores deberemos estar atentos durante esa noche y las próximas por si se repiten estallidos inesperados, como en 1996.

Si uno no tiene la posibilidad de observar el apogeo de las Leónidas, puede estar seguro de que las Gemínidas no le defraudarán. En diciembre tiene lugar la mayor lluvia anual, con THZ 120, meteoros de velocidad moderada, brillantes y que en 2009 tendrá muy buenas condiciones lunares. El máximo favorecerá a Europa y la costa este norteamericana. Es sin duda una de las mejores ocasiones para observar meteoros con este máximo tan propicio de las bellas Gemínidas.

Se pueden consular efemérides detalladas en la mayoría de las revistas de divulgación, en la web de Somyce http://www.somyce.org y en la versión en castellano del Calendario 2009 de la IMO: http://www.imo.net/calendar/spanish/2009 .<-->

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El cielo se nos cae encima

Asterix and the falling sky

El mayor miedo que tenían los irreductibles galos de Uderzo es que el cielo se les cayese encima. Desde que presenciamos el impacto del Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter en 1993 nosotros también somos conscientes de ese riesgo. Afortunadamente 29401 Astérix y 29402 Obélix se encuentran en el cinturón principal con una órbita estable y lejana a nosotros, pero hay otros cuerpos que sí se aproximan a nuestro planeta. Diversos proyectos rastrean el cielo en busca de estos NEOs (por sus siglas en inglés, Near-Earth Objets, Objetos próximos a la Tierra).

Mucho se ha escrito ya sobre el Apophis, y si bien sabemos que son nimias sus probabilidades de impacto, hay otros cuerpos que sí impactan contra nosotros todos los días. En la actualidad tenemos catalogados a más del 90% de los cuerpos realmente peligrosos, pero a la Tierra llegan hasta 100 toneladas diarias en forma de meteoroides de entre micras y una decena de metros de diámetro.

En 2008 se llegó a un hito en la predicción de estos impactos (en este caso en impacto atmosférico). Un asteroide fue descubierto antes de su colisión con nuestro plante y fue seguido hasta que se desintegró, casi en su totalidad, en nuestra atmósfera.

El asteroide 2008 TC3 fue descubierto en un rastreo de asteroides habitual del ‘Catalina Sky Survey’ que se realiza desde el Observatorio de Mount Lemmon. Las primeras observaciones indicaban que había un 90% de probabilidad de impacto. La comunidad internacional se hizo eco de la noticia y se realizó un seguimiento global, en el que los observadores aficionados españoles participaron con un 30% de las observaciones enviadas al MPC (Minor Planet Center, organismo encargado del archivo de observaciones de asteroides y cometas).

Un asteroide de entre 1 y 5 metros de diámetro impactó a más de 12 km/s, el pasado 7 de octubre a las 04h45m45s hora oficial peninsular (UTC+2), dando lugar a un gran bólido o estrella fugaz de gran brillo. Este fenómeno es habitual y no conlleva ningún riesgo gracias a la protección atmosférica que frena al cuerpo y lo volatiliza casi en su totalidad. Es posible que hayan caído algunos meteoritos en una remota región del NE de Sudán, en el cuerno africano.

Imagen del impacto atmosférico en el infrarrojo

Imagen en el infrarrojo donde se aprecia el desplazamiento del asteroide de Oeste a Este, con la explosión final que tuvo un brillo superior al de la Luna Llena (magnitud < -12). El satélite meteorológico Meteosat 8 también registró el suceso. Crédito de la imagen: Zdenek Charvat, Czech Hydrometeorological Institute.

El astrofísico Peter Brown ha recopilado datos de infrasonidos que confirman el impacto atmosférico. Las estaciones de infrasonidos se emplean para detectar explosiones de armas nucleares, o como en este caso otras explosiones de gran energía. En este caso la energía emitida en la alta atmósfera fue de uno 1 o 2 kilotones (1 o 2 toneladas de TNT, en comparación la bomba sobre Hiroshima era de 15 kt). Muy lejos de los 10-15 megatones del suceso de Tunguska, y por tanto sin ningún riesgo para la vida en la Tierra.

Tras este logro, en la próxima década no serán extrañas las previsiones de grandes bólidos al igual que ahora se prevén las lluvias de meteoros o las reentradas de chatarra espacial.

Y mientras tanto 29401 Astérix y 29402 Obélix siguen orbitando entre Marte y Júpiter. En estos días se encuentran próximos a su oposición, a unas 2,2UA y magnitud 19. ¡Por supuesto Obélix un poco más brillante, que para eso es de mayor diámetro!

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Edmund Halley y la longitud del Cabo Buena Esperanza

Una de las ocasiones en las que Edmund Halley determinó Longitudes Geográficas a partir de fenómenos astronómicos, fue en el caso de El Cabo de Buena Esperanza. Esta vez utilizó una observación del final del eclipse de Luna del “5 de Marzo de 1718″. El trabajo fue publicado por Halley en Philosophical Transaction, vol.30, 1820, p.992-994. En primer lugar voy a describir el trabajo de Halley con sus propias herramientas, y después lo analizaré en detalle. Como se verá en el análisis final, el uso de una observación errónea, llevó a Halley a obtener un valor inferior al real en la posición del Cabo.

El trabajo de Halley

La historia comenzó 30 años antes, con una discusión con un grupo de misioneros que había llegado de un viaje a China en 1685. Estos, a partir de la observación de una emersión del satélite Io, habían determinado la posición del Cabo de Buena Esperanza 1h 11′ al este de París, ó 20º de Londres. Mucho después de esto, llegó a manos de Halley el cuaderno de viaje de un oficial del buque Emperor. Este, regresaba de un viaje desde la India cuando, estando a 180 leguas al Este del Cabo, observó el final de un eclipse de luna.

Con los instrumentos de abordo, midió la altura del centro lunar en 13º 25′. En ese momento, la latitud a la que se encontraba el buque era de 34º 23′ Sur.  Halley calculó que para esa latitud, la luna sería visible a esa altura a las 7h 17m. De forma paralela, comparó este eclipse con el observado en Londres el “11 de febrero de 1682″ para determinar el momento en que habría sido observado en Londres, obteniendo que la totalidad se produciría a las 3h 48m y el final a las 5h 34m. Todos estos instantes se refieren a hora local del observador.

A partir de estos datos, la longitud del barco se obtiene facilmente de la diferencia entre ambos instantes. De esta forma, determinó que se encontraba a 1h 43m ó 25º 45′ al Este de Londres. Como el buque se encontraba 180 leguas al este de El Cabo, restó esta distancia de la inicial, dando como resultado sólo 15º de diferencia entre Londres y El Cabo de Buena Esperanza.

Las condiciones de observación del eclipse a bordo del Emperor fueron excelentes, pero Halley intentó encontrar alguna observación más realizada desde algún otro lugar, pero no encontró ninguna. En el gráfico, tomado del HM Nautical Almanac, se puede comprobar que el eclipse fué visible desde zonas donde no había observatorios en la época, y sólo desde la parte oriental de Europa podría haberse obtenido algún registro.

Zona de visibilidad del eclipse de luna del  16 de marzo de  1718

Al margen de la observación del eclipse, Halley utilizó el método de las distancias lunares para determinar la longitud. Halley era ya consciente de las desigualdades observadas por él mismo en el movimiento lunar, y quería refinar la posición lunar en base a la misma. Para ello utilizó un conjunto de observaciones realizadas por él mismo en Oxford en julio de 1676, y otras realizadas por Alexander Brown en un viaje al Cabo el 4 de Agosto de 1694. En estas dos ocasiones, la luna se encontraba en la misma posición orbital, tomando un periodo de 18 años y algo más de 10 días. Lo que intentaba con esto, era conocer el error al utilizar la teoría lunar, recurrieno directamente a las observaciones.

Comprobando las distancias lunares en estos instantes, obtuvo el mismo valor par ala posición de el Cabo, en 15º.1 al Este de Londres.

Reproducción de los cálculos de Halley

Al analizar el relato de Halley, lo primero que se hace evidente
es la diferencia de fechas. Al recurrir a las Tablas de Eclipses para determinar las efemérides en las que se produjo el eclipse se observa que en marzo de 1718 hubo un eclipse, pero el día 16, no el 5. La diferencia se debe a la diferencia de Calendario. Gran Bretaña no adoptó el Calendario Gregoriano hasta Septiembre de 1752, durante un Acto del Parlamento. En otros muchos paises ya se había adoptado mucho antes. En España concretamente se hizo en Octubre de 1582. Por lo tanto, todas las fechas dadas por Halley presentan una diferencia de 11 dias con las fechas T.U. En lo referente a los tiempos de observación, hay algo más de claridad, ya que se expresan en P.M.

Por lo explicado, el eclipse del que se trata, es el del 16 de Marzo de 1718, y el final se produjo a las 17h 41m T.U. de acuerdo al “Canon of Lunar Eclipses 1500 B.C. – A.D. 3000″ de Bao-Lin Liu y Alan Fiala, Willmann-Bell, 1992. Para la latitud del lugar de la observación se deduce que la hora local eran las 19h 17m, por lo tanto la diferencia es de 1h 36m, lo que equivale a 24º.

Por otro lado, a esa latitud de 34º 23′, tendremos que calcular a cuánto equivalen las 180 millas hasta el Cabo. 1 milla náutica equivale a 5.555 metros y a esa latitud la circunferencia terrestre tiene una longitud de 39447 Kilómetros y por lo tanto, las 180 millas equivalen a 999 kilómetros, o 9º.126. Ahora restamos estos a la posición inicial del buque para obtener la posición de El Cabo, dando como resultado 14º 50′ al Este de Greenwich. Haciendo el mismo proceso para la hora prevista del suceso en Londres, se calcula su longitud en 0º 7′ al Este de Greenwich. La diferencia entre ambas posiciones es de 14º 43′.

Conclusión

En realidad, la posición del Cabo de Buena Esperanza es de 18º 28′ Este, por lo que Halley cometío un error de algo menos de 3º 38′ al calcularlo. Este error debe atribuirse a esas 180 millas de las que habla el diario de abordo del Emperor. Esta medida sería probablemente errónea, lo que llevó a Halley a subestimar las posición real del Cabo. De esta forma, parece que la disputa entre los misioneros y Halley se salda con empate, ya que se encuentra a medio camino de lo estimado

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