12 meses, 12 excusas

Hola amigos.

Cinturón de Orión, programa de radio.
Mi compi David Costa y servidor (a la derecha).

Es mi primera entrada en el Astroblog y me presento. Mi nombre es Manuel Rodríguez de Viguri y actualmente soy vocal de comunicación de la asociación astronómica «Astroingeo de Alicante«. Estudié Ciencias Químicas y dejé pendiente la titulación para dedicarme al periodismo, primero como mero colaborador de un buen semanario provincial y, más tarde, como coordinador de producto de un grupo multimedia radicado en Benidorm así como delegado en la provincia de un diario gratuito valenciano extinguido -o extinto- en Alicante…

Como buen amante de la divulgación científica y como buen aficionado a la astronomía quise acceder a una «comunidad de amigos» de esta ciencia para aprender más rápido, sobre todo la astronomía de posición (cómo ubicarnos tanto en el globo terrestre como en el firmamento), asentar unos conocimientos previos ya adquiridos (el manejo de prismáticos, la brújula, el telescopios, los oculares…) y lo que para mi es más importante, abrir nuevos puntos de mira a «otros mundos» que, en muchas ocasiones, están más cerca de lo que uno se piensa. Por ejemplo, dentro de uno mismo…

Astronomía - Ingeniería - Geología; Astronomía en la Tierra.
Astronomía - Ingeniería - Geología; Astroingeo.

Para este primer post quería daros a conocer el programa dedicado al Año Internacional de la Astronomía que llevaremos a cabo desde nuestra asociación, durante este año 2009 que ya comienza. Astroingeo de Alicante se sumás de este modo, gracias al impulso del profesor de la Universidad de Alicante Enrique Aparicio, a esta importante celebración mundial.

Dentro de las actividades que ofrece la organización a todos los participantes se encuentra, enmarcada dentro de las formativas, una actividad denominada algo así como «12 meses, 12 temas«. Una idea que hemos podido ver en la televisión y que no era nueva para nadie, incluso antes de la «caja tonta». Desde Astroingeo nos sumamos a esta iniciativa que, además, sirve de hilo conductor por meses para no perderse ni una de las cosas que hacemos durante este año «galileano»:

  • ENERO está dedicado a las constelaciones de Orión, Tauro y Géminis con especial atención a la primera.
  • FEBRERO estará dedicado a Saturno yLuna, dos buenas excusas para asomarse al firmamento.
  • MARZO será el mes dedicado al «Cálculo del radio de la Tierra«, actividad nacional que coordina desde Barcelona Pere Closas.
  • ABRIL será dedicado a las «100 horas de astronomía «, una de las actividades internacionales destinado a la observación del mayor número de objetos del Catalogo de Messier. También lo dedicaremos al estudio de la «ecuación del tiempo» gracias a los datos obtenidos durante el mes de marzo dentro del «Cálculo del radio de la Tierra».
  • MAYO servirá para dirigir la mirada al Sol, eso sí, con mucho cuidado. Nos centraremos en los métodos más seguros para observar el disco solar y, de ser posible, observaremos las manchas solares y otros fenómenos.
  • JUNIO es el mes del Solsticio de verano, por lo que se dedicará a explicar las estaciones. Está rpevista una visita a museos, como por ejemplo la Casa Museo modernista de Jorge Juan en Novelda.
  • JULIO se destinará a la Observación del planeta Júpiter y sus lunas mayores. Recrearemos la experiencia observacional de Galileo con réplicas del telescopio tal y como lo conociera el astrónomo 400 años atrás.
  • AGOSTO es el mes de las «Lágrimas de San Lorenzo» por lo se dedicará a la observación de la «lluvias de estrellas» las Perseidas. Se tratará de tomar datos para remitirlos a la Sociedad de Observadores de Meteoros y Cometas, SOMYCE.
  • SEPTIEMBRE es un buen mes para la observación de satélites naturales y centrarnos un poco en los satélites artificiales, de modo que nos familiaricemos con la tecnología.
  • OCTUBRE será un buen momento para la observación del mayor número de planetas del sistema solar gracias a que sus órbitas harán posible la observación de Urano, Saturno, Mercurio, Júpiter, Neptuno y Marte a mediados a lo largo de la noche.
  • NOVIEMBRE dará paso a la Exposiciones de Astronomía Instrumental así como de una retrospectiva histórica de la asociación a lo largo de los últimos 20 años.
  • DICIEMBRE servirá para terminar el Año Internacional con la entrega de los premios de reconocimiento a labor astronómica en diversos campos y diversas personalidades.
  • Sobre este calendario de actividades girará la participación de esta asociación astronómica abierta a todo tipo de público y que espera conmemorar los 400 años desde que se adjudicó a Galileo Galilei la utilización, por primera vez, del telescopio para mirar a las estrellas.

    Un saludo y hasta un próximo artículo.

    Enlaces:

    www.ciudaddelasestrellas.org

    www.ua.es/personal/enrique.aparicio

    De las Estrellas y Constelaciones

    Trazos estelares sobre la montaña
    Trazos estelares desde Xiva de Morella

    Estrellas

    De todos es sabido hoy en día que las estrellas son soles como el nuestro, más grandes o más pequeños, que se encuentran a centenares, miles o decenas de miles de años luz de distancia de nuestro planeta y que son cuerpos, que al igual que nuestro Sol, emiten luz propia debido a las reacciones de fusión nuclear que se produce en sus núcleos.

    Pero estos conocimientos tan básicos, al alcance de una gran parte de la población mundial, hace cuatrocientos años, cuando Galileo alzó su primitivo telescopio a los cielos con ojos de descubrimiento, era completamente desconocido. De hecho, conocimientos tan sencillos como los que se describen a continuación, han costado más de cuatro siglos en llegarse a descubrir.

    Todas las estrellas que vemos a simple vista en una noche oscura, lejos de las luces de nuestras ciudades, son estrellas de nuestra galaxia, e incluso todas aquellas estrellas que observemos con unos prismáticos o con nuestros más potentes telescopios también pertenecen a nuestro sistema galáctico; un enorme conglomerado de estrellas y nebulosas con más de 100.000 millones de componentes unidos por la fuerza de la Gravedad que descubrió Newton en el siglo XVII.

    Nos es imposible discernir estrellas en otras galaxias por lo alejadas que estás se encuentran, y sólo ha sido posible empezar a observar estrellas individuales muy brillantes en galaxias «cercanas» gracias a los más grandes telescopios de nueva tecnología, como por ejemplo el telescopio espacial Hubble (HST).

    El registro de las posiciones de las estrellas de nuestra galaxia en unas listas denominadas catálogos estelares constituye una base de referencia fundamental para el desarrollo de la astronomía, como pueden ser para la determinación del tiempo, los fenómenos de precesión y nutación, el movimiento propio de las estrellas, etc.

    El catálogo estelar más antiguo del que tenemos constancia fue elaborado por el astrónomo griego Hiparco en el año 127 A.C. y contenía las posiciones de más de 1000 estrellas divididas en seis clases de acuerdo con su brillo aparente. Los árabes conservaron otro catálogo de estrellas denominado «Almagesto» elaborado originalmente por Claudio Ptolomeo (con un total de 1080 estrellas divididas en 48 zonas), de esta obra hemos heredado la costumbre de agrupar las estrellas en clases de brillo o magnitudes. Las clases de brillo recibieron el nombre de magnitud, llamando a las más brillantes de 1ª magnitud, de 2ª, 3ª, 4ª, etc., hasta la 6ª magnitud, éstas últimas son las estrellas más débiles que se distinguen a simple vista.

    orion

    J. Bayer introdujo la nomenclatura de letras griegas para nombrar, en orden de brillo aparente o magnitud, las estrellas de una misma constelación. Así tenemos que la estrella más brillante del Can Mayor será alfa Canis Maioris o también Sirius pues conserva el nombre que le asignaron los antiguos.

    Las estrellas más brillantes de las constelaciones Boreales suelen conservar su nombre antiguo, y aún suelen ser habitualmente utilizados por astrónomos aficionados y profesionales; Sirius, Procyon, Betelgeuse, Rigel, Antares, Aldebarán, Castor, Pólux, Capella, Mirfak, Enif, Altair, Deneb, Vega y así alguna decenas más de estrellas mantienen sus nombres de la antigüedad.

    El número de estrellas visibles a simple vista es aproximadamente 6.500, siendo 20 estrellas de 1ª magnitud, cerca de 60 de 2ª magnitud, próximo a 200 estrellas de 3ª magnitud, unas 600 de 4ª magnitud, unas 1.600 estrellas de 5ª magnitud y más de 4.000 de 6ª. Suponiendo que las estrellas se encuentran repartidas por igual en el firmamento, un observador en un instante determinado verá simultáneamente en toda la esfera celeste unas 3.000 estrellas.

    Cuando miramos una estrella la primera característica que percibimos es su brillo. El brillo es una medida de la cantidad de energía que recibimos de una estrella.

    Si nos fijamos en una noche transparente, no todas las estrellas presentan la misma coloración, mientras que unas son rojizas o claramente anaranjadas, otras son blancas o ligeramente azuladas. Esta simple observación si que nos aporta información sobre la física estelar.

    Se atribuye a Newton el haber sido el primero que, utilizando un prisma, descompuso la luz blanca en sus colores fundamentales. En el año 1814 Josef Fraunhoffer descubrió unas misteriosas líneas oscuras que cruzaban el espectro. Utilizando letras nominó las más intensas y llegó a contar casi 600. En 1850 Gustav Kirchoff comparó las líneas del espectro solar con las obtenidas a partir del análisis espectral de los elementos, con este trabajo logró identificar los elementos presentes en la atmósfera del Sol.

    espectros

    En los primeros años del siglo XX se comenzó a establecer una clasificación de los espectros de las diferentes estrellas, asignándole una letra a cada tipo de espectro. Después de descartar las clases innecesarias la clasificación se redujo a 7 tipos que corresponden con las letras O, B, A, F, G, K, M.

    Últimamente se han añadido dos clases espectrales adicionales, C y S, para clasificar unas pocas estrellas con características especiales. Para obtener una clasificación más precisa se divide cada clase espectral en 10 subclases numeradas de 0 a 9, comenzando por O3.

    Sorprende conocer que las estrellas nos han dicho desde muy antiguo cosas sobre ellas, pero que hemos tardado siglos en interpretarlos y que aún nos quedan decenios en completarlos.

    En la próxima entrada hablaremos de las constelaciones, los agrupamientos casuales de las estrellas en el cielo y que durante muchos siglos se les atribuyeron poderes mágicos.

    El tamaño sí que importa… a veces

    SolLejos de lo que suele representar siempre una frase como la que he elegido para el título de esta entrada, esta entrada trata sobre la magnitud de brillo de las estrellas. Todos los que estéis un poco puestos en el mundillo de la astronomía o la astrofísica ya sabréis que para catalogar el brillo de una estrella se usa una escala de magnitudes que en principio iba del 1 al 6, pero que con el tiempo se ha ido incrementando tanto hacia valores mayores que 6 como menores que 1, incluyendo números negativos. Con esta entrada os mostraré qué significan estos valores y qué relación tienen con el tamaño y la distancia de las estrellas estudiadas. Comencemos.

    La escala para medir el brillo de las estrellas recibe el nombre de magnitud y fue utilizada por primera vez por un astrónomo de la Antigua Grecia llamado Hiparco de Nicea. Catalogó las estrellas más visibles en el firmamento con la magnitud 1 y las menos visibles con la magnitud 6. Lógicamente, en esa época no tenían instrumentos de medida de la luminosidad de estas estrellas así que esta escala es simplemente una aproximación de lo que el ojo humano podía medir, es decir, es completamente subjetiva.

    Fue a mediados del siglo XIX cuando un señor llamado Norman Pogson propuso que la intensidad de una estrella de magnitud uno era 100 veces superior a la intensidad de una estrella de magnitud 6. Esta teoría concordaba con lo que se observaba con los instrumentos de medida, de modo que la intensidad entre cada magnitud se convirtió en la manera científica de catalogar a las estrellas en la escala. Haciendo cálculos que tenéis perfectamente explicados en la Wikipedia, se puede comprobar que al pasar de una magnitud de la escala a otra se aumenta o disminuye la intensidad en un factor de aproximadamente 2,5. A partir de esto, se pudieron catalogar estrellas con magnitud mayor que 6 y con menor que 1, pero siempre manteniendo este factor 2,5 entre cada entero de magnitud.

    Para aclarar un poco más las cosas, la magnitud se ha dividido en tres tipos. Simplemente os hago una pequeña descripción, sin entrar en más detalles.

    • La magnitud aparente es la intensidad que nos llega de un objeto. Es la escala que se suele utilizar habitualmente, aunque no es una medida demasiado precisa ya que dependiendo de donde nos encontremos en nuestro universo, este valor va a cambiar. El motivo es que cuanto más cerca estemos de una estrella más magnitud aparente tendrá y viceversa.
    • La magnitud visual es la magnitud de una estrella estimada con el ojo humano. Realmente es el mismo tipo que la anterior, pero la destaco por motivos históricos ya que fue la base de la escala realizada por Hiparco de Nicea.
    • La magnitud absoluta es la magnitud aparente que tendría un objeto si éste estuviera situado a una distancia de 10 pársecs, es decir 32,6 años luz. Esta es la escala más fiable ya que es objetiva, es decir, cualquier objeto puede ser catalogado de una manera más general y se pueden realizar comparaciones.

    Magnitudes del Sol

    Así pues ya podemos hacer una clasificación de las magnitudes aparentes de los principales objetos de nuestro firmamento. La estrella que nos da la vida, nuestro querido Sol tiene una magnitud de -26,8. Como veis un valor muy elevado en cuando a la intensidad que recibimos de él, lo cual es completamente lógico debido a su proximidad. El otro astro que tenemos más cerca es nuestra Luna, la cual tiene una magnitud que ronda los -12,6 cuando está en fase de Luna llena. Si recordáis el eclipse lunar que tuvo lugar el 21 de febrero del año pasado, la Luna fue eclipsada por la Tierra y su luminosidad, si no tuviéramos en cuenta el brillo de la Tierra, habría bajado hasta un valor de magnitud 10,19, que es aproximadamente la magnitud del tercer asteroide en ser descubierto, cuyo nombre es Juno y está en el cinturón de asteroides. Ahora bien, ¿por qué si tienen la misma magnitud, a Juno no lo vemos y a la Luna sí? Como bien podéis adivinar, es simplemente una cuestión de distancias y tamaños.

    arcturus-solSi nos vamos a estrellas grandes como una gigante naranja como en el caso de Arturo, tenemos que posee una gran luminosidad ya que su magnitud es -0,04, pese a encontrarse a 36,7 años luz. Otro caso puede ser la supergigante azul Rigel cuya magnitud es 0,12 y está a la larga distancia de 773 años luz. Pero como extremo de estrellas gigantes está la más grande conocida, VY Canis Majoris, que al estar a 5000 años luz de distancia únicamente tiene una magnitud de brillo 9,5. Y si ahora nos vamos a estrellas pequeñas, tenemos Alpha Centauri A (recordar que el sistema Alpha Centauri es triple) que es ligeramente mayor que el Sol y tiene una magnitud de -0,01 debido a su gran proximidad a la Tierra, unos 4,4 años luz. Aunque la estrella más cercana del sistema Alpha Centauri, la famosa Próxima Centauri, al tratarse de una pequeña enana roja, tiene un brillo de magnitud 11. Y la estrella más brillante de nuestro cielo, Sirius, perteneciente al Can Mayor tiene un brillo de magnitud -1,5 y es casi el doble de grande que nuestro Sol. Es una estrella blanca de secuencia principal que se encuentra a 8,7 años luz.

    En resumen. Tal y como podéis comprobar de este último párrafo el tamaño sí que importa en la magnitud aparente de brillo de los astros; pero no siempre, ya que la distancia a la que se encuentre la estrella o cualquier otro astro también es determinante. Hay otros factores que no he tenido en cuenta y que son importantes, como los motivos por los un astro tiene más o menos luminosidad o el tipo de radiación que emiten, pero como primera aproximación lo que os he contando es correcto.

    Esto es todo por hoy. El mes que viene hablaremos de cómo medir la distancia a las estrellas que es otro tema muy interesante y que nos sirve de complemento para esta entrada.

    Saludos 😉

    Alpha Centauri vs Sol

    Partiview – Un Universo digital

    http://www.haydenplanetarium.org/universe/partiview/

    ¿A qué distancia están las estrellas? Mirando al cielo en una noche estrellada uno puede llegar a pensar que ciertamente cerca, al menos lo bastante cerca como para llegar utilizando un vehículo espacial en un tiempo razonable. Pero en cualquier libro o revista de astronomía encontraremos que las estrellas están a cientos de billones de kilómetros de distancia y sólo para llegar a la más próxima habría que aventurarse en un viaje de miles de años. Pensaremos entonces que tales viajes interestelares son posibles solamente en nuestra imaginación.

    Los mapas y cartas celestes nos resultan familiares. Es habitual disponer de una carta celeste redonda y plana que representa las estrellas visibles a nuestra latitud. O puede que hayamos visto alguna esfera celeste, al estilo de un globo terráqueo, que representa las estrellas del firmamento como puntos en su superficie redonda.

    Pero tanto las cartas como las esferas celestes y otros tipos de mapas estelares son representaciones planas de un mundo tridimensional. Nadie cree, o nadie debería pensar, como en la Edad Media, que todas las estrellas están a la misma distancia de nosotros y menos aún ligadas a una esfera.

    Con un ordenador y programas como Partiview, y el atlas o catálogo de objetos llamado el «Universo Digital», desarrollado por el Planetario Hayden del Museo de Historia Natural de Nueva York, financiado por la NASA, ya no tenemos que conformarnos con realizar viajes espaciales a otras estrellas sólo en nuestra imaginación.

    Con Partiview podemos viajar, por ejemplo, en dirección a la familiar constelación de la Osa Mayor a una velocidad mucho mayor que la de la luz. Enseguida notaremos que la forma de la constelación cambia lentamente. Dejaremos atrás la estrella más cercana de la conocida figura del carro, después otra, y luego otra, y entonces la figura habrá perdido por completo su forma de carro. Lo que desde la Tierra nos parecía un grupo de estrellas relacionadas, ahora no es más que un conjunto de estrellas inconexas. Las constelaciones pierden todo sentido en un viaje interestelar.

    Fig. 1: Mirando hacia la Osa Mayor
    Fig. 1: Mirando hacia la Osa Mayor
    Fig. 2: A 57 años-luz del Sol, mirando en la dirección de la Osa Mayor.
    Fig. 2: A 57 años-luz del Sol, mirando en la dirección de la Osa Mayor.

    Con Partiview podemos viajar hasta objetos cercanos como nuestras vecinas estrellas, o hasta el otro extremo de nuestra Galaxia, o salir de ella y contemplar nuestro Grupo Local de galaxias, o mucho más lejos, hasta los objetos más distantes y antiguos conocidos del Universo. Y en todo momento, nosotros somos los que decidimos hacia dónde dirigimos nuestra atención y en qué dirección queremos viajar.

    Podemos contemplar la Vía Láctea o Camino de Santiago en dirección al centro de la Galaxia, la espectacular región de Sagitario visible en verano. Y podemos verlo con otros ojos, los que nos brindan telescopios en tierra y en órbita, ojos sensibles no a la luz visible sino al infrarrojo, rayos X y gamma, o a las ondas de radio, que son así capaces de explorar las nebulosas donde se forman nuevas estrellas, regiones de hidrógeno ionizado o de polvo interestelar, así como púlsares y remanentes de supernovas, los restos de estrellas que dejaron de brillar hace cientos o miles de años.

    También podemos constatar que vivimos en el disco de nuestra Galaxia, y hacia las afueras, notando cómo se distribuyen los cúmulos dispersos de estrellas y asociaciones estelares jóvenes, los cúmulos globulares, las nebulosas planetarias o los restos de supernovas.

    Fig. 3: Una representación de La Vía Láctea, nuestra galaxia, y señalada mediante ejes de referencia, la posición de nuestro Sol.
    Fig. 3: Una representación de La Vía Láctea, nuestra galaxia, y señalada mediante ejes de referencia, la posición de nuestro Sol.

    El Universo Digital ha sido posible sólo tras siglos de ciencia y observación astronómica (esto ha proporcionado el conocimiento), y el desarrollo de las nuevas tecnologías (esto ha hecho posible que podamos disfrutarlo en nuestro ordenador personal). Cientos de miles de objetos se han incorporado en este atlas, que en su conjunto nos hace más fácil comprender el Universo en toda su magnitud.

    La base del Universo Digital está en la representación de los objetos en la dirección precisa (el equivalente a la latitud y longitud) y a la distancia correcta. Pero esa distancia no ha sido nunca algo fácil de conocer. La primera estimación relativamente precisa de la distancia de una estrella se hizo hace sólo algo más de un siglo y medio. Hasta entonces poco se podía decir de la distancia de las estrellas, excepto que realmente es enorme.

    Las primeras distancias a estrellas se midieron mediante el llamado paralaje anual de la Tierra. Es un efecto de perspectiva, que hace que las estrellas cercanas nos parezcan que están situadas en cierta posición respecto a las estrellas mucho más lejanas, pero en otra posición ligeramente movida seis meses después, cuando la Tierra está en el otro extremo de su órbita en torno al Sol.

    Sin embargo el paralaje sirve sólo para conocer la distancia de las estrellas más cercanas, hasta unos 500 años-luz, una distancia enorme que sin embargo representa tan sólo una minúscula fracción del tamaño de la Galaxia. La mayoría de los planetas extrasolares descubiertos no distan más de unos 100 años-luz de nosotros.

    Existe una clase de estrellas cuyo brillo cambia periódicamente, las Cefeidas, estrellas gigantes y frías cuya luminosidad está relacionada con el ritmo al que varía. El descubrimiento de este fenómeno permitió establecer una forma de medir distancias a estrellas mucho más lejanas que con el método del paralaje, incluso situadas en otras galaxias, hasta unos 50 millones de años-luz. A modo de referencia, la galaxia de Andrómeda, que pertenece al Grupo Local de Galaxias, en el que están la Vía Láctea y las Nubes de Magallanes, se encuentra a 2 millones de años-luz.

    Pero aún es posible determinar distancias mucho mayores mediante el desplazamiento al rojo de la luz que emiten las galaxias y los quásares. El Universo se expande desde que comenzó con el Big Bang hace unos 13.700 millones de años. Debido a la expansión las galaxias parecen alejarse de nosotros, tanto más rápido cuanto más lejos están (en realidad se trata de una ilusión: el espacio es el que se estira, y se lleva a los cúmulos de galaxias con él). Al mismo tiempo, por alejarse, su luz nos parece algo más roja, tanto más roja cuanto más rápido se alejan. Por tanto cuanto más enrojecida es su luz, más lejos están de nosotros. Así es como conocemos la distancia a la que se encuentran los objetos más lejanos del universo, desde cientos a varios miles de millones de años luz. Cuando se visualizan todos estos objetos en Partiview salta a la vista la fascinante y sorprendente estructura «esponjosa» (con filamentos, nudos y espacios vacíos) de la distribución de los cúmulos y supercúmulos de galaxias.

    Fig. 4: Distribución de las galaxias medida por el 2dF Survey.
    Fig. 4: Distribución de las galaxias medida por el 2dF Survey.
    Fig. 5: Distribución de las galaxias más lejanas y los quásares medida por el Sloan Digital Sky Survey (SDSS). De fondo, mapa de la micro-fluctuación de temperatura de la radiación cósmica de fondo, medido por la sonda WMAP.
    Fig. 5: Distribución de las galaxias más lejanas y los quásares medida por el Sloan Digital Sky Survey (SDSS). De fondo, mapa de la micro-fluctuación de temperatura de la radiación cósmica de fondo, medido por la sonda WMAP.

    Muchos zaragozanos y aragoneses hemos podido asistir a sesiones de proyección en Planetarios, siempre en algún viaje o excursión, ya que en esta ciudad de la Expo2008, Zaragoza, carecemos todavía de uno. Otras ciudades a priori más modestas han entendido mucho antes que la nuestra lo importante y conveniente que es acercar la Ciencia al ciudadano y han sabido dotarse de Museos de la Ciencia y similares. En estos momentos todavía tres comunidades autónomas españolas carecen de un Museo de Ciencia: Aragón, Baleares y Extremadura.

    Los planetarios han evolucionado desde que nacieron hace varias décadas. En sus inicios proyectaban (y la mayoría de planetarios actuales lo siguen haciendo) las estrellas y planetas en una cúpula mediante mecanismos ópticos móviles, por otra parte impresionantes, para simular el movimiento aparente del cielo y de los planetas a lo largo del día y el año. Después se combinaron con proyecciones audiovisuales basadas en diapositivas o más tarde vídeo.

    Pero en la era de los computadores y los gráficos generados por ordenador, los planetarios se han sabido aprovechar de las posibilidades que ofrecen. Así es como han nacido los planetarios digitales, que proyectan sobre la cúpula escenas generadas por ordenador que pueden cambiar para causar la impresión no sólo de que el cielo gira sino de estar viajando entre las estrellas.

    El Planetario Hayden, pionero de los planetarios digitales, desarrolló el “Universo Digital” para Partiview a modo de «hermano menor» de su nuevo sistema de proyección digital, para ser usado en un ordenador personal, y lo pone a libre disposición de quien lo quiera. Como dicen sus creadores, «el universo observable es inmenso, más allá de cualquier experiencia ordinaria, pero no más allá de la capacidad del ser humano para representar, visualizar y compartir. Ya nos damos cuenta de su inmensidad cuando intentamos visualizarlo y nos desplazamos entre las estrellas más cercanas. Conforme nos alejamos, concebimos un hogar mucho más grande de lo que jamás imaginamos».

    Y comienza el 2009

    Club de Astronomía
    Club de Astronomía

    ¡Hola a todos!

    Mi nombre es Pedro Pablo Melini, soy estudiante de último año de Ingeniería Química y de tercer año de Ingeniería Medioambiental de la Universidad Rafael Landívar en Guatemala, Centroamérica. Trabajo como voluntario en el Observatorio Christopher Clavius, S. J. de mi universidad y soy coordinador del Club de Ciencias y Astronomía. Este año añado a mi lista de cargos la Comisión de Educación y de Observaciones Astronómicas del Nodo Nacional de Guatemala para el Año Internacional de la Astronomía 2009, así como el proyecto 100 Horas de Astronomía.
    Con tanto que hacer ya había olvidado que hoy me tocaba escribir mi entrada oficial. Estoy halagado por tocarme el tercer turno de la lista. Todavía no he entendido muy bien como se da esto del foro, aquí en Guatemala también preparamos uno, que no tengo la menor idea de cómo utilizar.
    Hoy mi día comenzó tarde, anoche no podía dormir pensando en lo que tenía que hacer hoy. Y resulta que me he levantado hasta las 8… cuando abrí los ojos y tome conciencia de la hora por poco y me da un infarto, luego de pelear conmigo por la hora, medio me he tomado el desayuno y me he puesto a trabajar. Anoche deje listos los diseños del papel membretado, presentaciones de PowerPoint, tarjetas de presentación y el sello de mi comisión, con la esperanza de que a la junta directiva les gusten y me dejen mandar a realizar los tirajes que necesito.
    ¿Cómo es la vida de un astrónomo aficionado? Pues mira que de lo más corriente, te levantas temprano como el resto del planeta a trabajar, luego, como no he terminado la universidad, a estudiar, regresas a tu casa tarde en la noche y te duermes de madrugada con todo lo que hay que hacer. Sin embargo, es muy alegre y divertido cuando haces las cosas con amor y dedicación.
    Resulta que esto de escribir no se me da muy bien, acepte esta propuesta debido a que me gusta el tema, me encanta la astrofotografía y tengo experiencia en divulgación científica, tanto en el campo de la astronomía, como en el de otras ciencias naturales y exactas, como física, química, lógica, estadística y matemáticas. Recientemente ecología y conservación. Hoy del único tema que tengo algo de que escribirles es de Nuestro Club de Ciencias y Astronomía, ahora bien, ¿por qué Nuestro? Para explicarlo viene la siguiente novela:
    El Club de Ciencias y Astronomía de la Universidad Rafael Landívar (URL) nació ahí por el año 2001. En ese entonces yo todavía era niño de colegio. Para esas fechas estaba a cargo de la Licda.  Zaida Urrutia, coordinadora del departamento de Física básica y de los laboratorios de física de la Facultad de Ingeniería de la universidad y del entonces decano el Ing. Edwin Escobar. El grupo estaba formado por estudiantes de ingeniería de diferentes carreras y se reunían de noche eventualmente para irse a la orilla de la carretera, específicamente la CA-2 o Carretera Panamericana, que une Nueva Guatemala de la Asunción con San Salvador, debido a que hay pocas viviendas y es un lugar relativamente cercano la universidad y cuenta con poca contaminación lumínica de la capital. Por esa época la universidad contaba con una antigüedad de telescopio (todavía lo usamos) un Celestron de 8 pulgadas de diámetro, es tan viejo que se arruinó el buscador y no hemos conseguido un repuesto. Pero se encuentra en buen estado y muchas veces ha sido nuestro fiel compañero de viajes y expediciones. Cuando el decano se enteró que se reunía un grupo de estudiantes a ver con ese telescopio y con binoculares se le ocurrió que era buena idea brindarles otro telescopio y así llegó un Meade ETX90 nuevo con un sistema computarizado de movimiento y base de datos de objetos celestes.

    etx90
    etx90

    Así comenzó la era dorada del Club de Ciencias. Llegó el 2004 entre a la universidad y me conseguí con ayuda del decano un trabajo como asistente de la asistente de la Dirección de Ingeniería Industrial. De esa forma me entere del Club, sus reuniones y de la existencia de los telescopios. Ahí por el 2005 la Facultad de Ingeniería construyó el Tecnológico Landívar, y la decanatura presupuestó alrededor de US$ 14,000.00 para la compra de un telescopio y equipo astronómico. Y así fue como con permiso de la decanatura, la Licda. Zaida se fue a buscarse un telescopio, el más grande que pudiera con ese dinerito. Sorpresa un Meade LX200GPS de 14 pulgadas de diámetro, con montura fija tipo polar ecuatorial y un domo para albergar lo que sería el primer observatorio astronómico formal abierto al público en Guatemala. Fue en ese entonces cuando me incorporé con fuerza a las filas del Club, comenzamos dándonos charlas de diferentes temas y recibiendo la ayuda de grandes colaboradores que se han vuelto parte importante de la historia de nuestro grupo de trabajo, el Ing. Leo Braun, quién nos enseñó a alinear el telescopio con la estrella polar y la Ingra. Adriana de Sherman, quién nos ha enseñado a hacer astrofotografía, por cierto ella es muy buena, y nos ha brindado mucho apoyo, (nos consiguió otro telescopio y una CCD, aparte de lentes y filtros). Para el día de hoy hay mucha gente que trabaja con nosotros, hemos descubierto la utilidad del trabajo responsable en equipo.

    Para el 2007 nos cambiaron de decano, ahora contamos con el apoyo del Ing. Álvaro Zepeda, miembro de la Asociación Guatemalteca de Astronomía (AGA), quién nos ha animado a seguir adelante y nos ha brindado libros, equipo, presupuesto y apoyo moral en las situaciones difíciles del Club. Gracias a sus contactos el director de la AGA, el Ing. Edgar Castro, nos regalo un curso de Astronomía Observacional que nos ayudó mucho en las nociones básicas de observación astronómica, incluidas las de simple vista y nos animó a realizar la Maratón Messier.

    Fermilab
    Fermilab

    Este año 2008 hemos sufrido con mucha alegría el mayor revés de la historia del Club de Ciencias, la Lic. Zaida y su esposo el Lic. Ranferí Gutiérrez, ambos licenciados en física aplicada y con maestrías en Física de Partículas de Altas Energías fueron acreedores a una beca de la universidad de Puebla en México con prácticas en Estados Unidos en Fermilab.  Siempre en física de partículas de altas energías y neutrinos. Pero estamos felices porque internet nos permite seguir en contacto y se han integrado a nuestro equipo de trabajo nuevas personas.
    ¿Cómo veo hoy el Club de Ciencias? Primero, como un grupo de amigos que siempre saben como pasársela bien. Segundo, como un maravilloso grupo de estudio, porque nos ayudamos entre todos. Tercero, como el mejor equipo de trabajo que haya tenido en toda mi vida y por último, pero no por eso menos importante, un grupo de entusiastas, proactivos y dinámicos jóvenes talentos científicos y trabajadores. Esta primer entrada del blog esta dedicada a las siguientes personas:
    Ranferí Gutiérrez, Zaida Urrutia y Andreíta Gutiérrez Urrutia. Cuyo recuerdo y esfuerzo son para mi persona símbolo de que la investigación científica en países del tercer mundo es posible con esfuerzo, dedicación y mucha alegría.
    Marcell Maldonado, Comandante en Jefe del Club de Ciencias.
    Mercedes Wyss, Coordinadora del Club y directora del Proyecto Conociendo los Cielos Oscuros del AIA – IYA2009.
    Mariíta, Andreíta y Mafer, las tres Ángeles de Tuna, encargadas de los laboratorios de Física.

    Saludos a todos

    Pedro Pablo Melini
    ppmelini@hotmail.com
    a.sagitarius@gmail.com

    Y aquí… ¿por dónde se mira? (Consejos para neófitos)

    Bueno dejar que me presente, soy Rafael Campillos, estudiante de física en la UCM. Me ha tocado escribir el día 2 de cada mes. Tras la inauguración de Mizar del astroblog, me toca a mi el «marrón» de hacerlo tan bien. Así que como es año nuevo, y los reyes están cerca, y, esperando que este blog sea leído por mucha gente que no sea del «mundillo astronómico» voy a hacer una pequeña introducción de como «ser» (astrodependiente) un «astrónomo aficionado».

    «Ritos de iniciación»

    Muchos de los nuevos aficionados, han llegado tras haber leído libros sobre astronomía, ver algún documental o por simple curiosidad.

    La primera tarea, es buscar más «acólitos» del telescopio por la zona, siempre es mejor conocer a otros aficionados que nos pueden echar una mano. Existen muchos foros de astronomía en internet donde preguntar. A continuación os dejo dos enlaces del Astrowiki con la lista de asociaciones censadas y de foros de internet censados

    Una vez que sepamos si hay más compañeros por la zona, es la hora de preguntarse

    ¿Realmente qué conozco del cielo?

    Si la respuesta es nada o casi nada, lo mejor es comenzar con un planisferio, algún libro de cartas y unos prismáticos (también puede ser un telescopio pequeño, lo vemos en el siguiente punto) .

    Planisferio de mediados del siglo XX
    Planisferio de mediados del siglo XX

    En cuanto a planisferios los hay de papel/cartón/plástico y en librerías o tiendas de astronomía los hay. También podemos usar un “planisferio virtual”, es decir un programa para ordenador que nos muestra el cielo para unas coordenadas y hora seleccionadas. Por su aspecto visual, su facilidad de manejo, y porque es software libre, la mejor elección para un principiante es bajarse el Stellarium (PC, Linux y Mac).

    Libros de mapas y guías del cielo hay muchos. Yo voy a dejaros aquí tres que conozco, seguramente hay otros muchos libros buenos para principiantes, así que si alguien conoce alguno puede dejarlo en los comentarios. (Al igual que sus opiniones, pues recordemos que esto son consejos y consejos hay como opiniones, infinitas).

    Guía del campo de las constelaciones,Pedro Arranz - Guía del cielo 2009,Cuadernos Procivel - Guía del cielo 2009, Pedro Velasco & Telmo FernándezGuía del cielo 2009,Cuadernos ProcivelGúia del cielo 2009, Pedro Velasco & Telmo Fernández
    Libros de campo sobre astronomía

    También dejo un curso online de Mario Gaitano Játiva para ir «empapándose» de astronomía amateur. Recomiendo leerlo antes de seguir con el «siguiente paso».

    Si ya con esto tenemos claro que necesitamos un telescopio…

    «Elección, el problema es la elección»

    Elección, el problema es la elección
    "Elección, el problema es la elección"

    Una de las primeras frases de un «novato» cuando se va a por un telescopio es… ¿un telescopio refra…qué?. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es comprar un buen telescopio que no nos acabe desesperando, defraudando y que acabe con uno de los dos ventana abajo (no se sabe exactamente si el comprador harto o el telescopio). Esos telescopios de baja calidad que suelen vender en grandes superficies y tiendas no especializadas son lo que se llaman telescopios de comunión. Porque normalmente se regalan (si los reyes magos están leyendo esto y piensan regalar telescopios, ¡ojo al dato!) y debido a que o no se tienen conocimientos de manejo, o son de calidad pobres, suelen acabar en la basura o cogiendo polvo.

    Os recomiendo cuando busqueís telescopio recurrir al consejo de otros aficionados y foros por internet (mirar los links de antes), ya que seguro que todos os van a ayudar a no escoger modelos de poca calidad o más acordes a nuestras pretensiones.

    (Aquí os dejo un astro-diccionario de mi compañero Carlos donde podeís consultar algunas «palabras» que usamos los aficionados como EQ5(tipo de montura), apo(tipo de refractor), etc…)

    Así que, tras esta «advertencia» vamos a ver que tipos de telescopios hay y como conocerlos.

    • El Telescopio refractor. Basado en lentes convergentes, es el modelo más antiguo y el que usó Galileo, se cree que se inventó o el primero del que se tienen noticias, en España.
    Un telescopio refractor
    Un telescopio refractor
    • El telescopio reflector. Inventado por Newton, este tipo de telescopio se basa en espejos para conseguir el mismo efecto de aumento que una lente.
    Un telescopio reflector
    Un telescopio reflector
    • Telescopios catadióptricos. Un diseño reciente, que consiste en mezclar lentes correctas y espejos, mejorando la imagen. Hay varios tipos como el Maksutov-Cassegrain o el Schmidt-Cassegrain. Una de las bondades de este diseño es que nos permite tener grander aberturas en tubos cortos, mientras que en newtons necesitamos tubos largos y en refractores las grandes aberturas son muy caras.
    Un telescopio Schmidt-Cassegrain
    Un telescopio Schmidt-Cassegrain

    Un telescopio suele caracterizarse por el tipo que es y la abertura o diámetro (d) de la lente/espejo.A mayor abertura, mayor luminosidad y veremos objetos más tenues (mayor magnitud).

    A su vez el sistema óptico se define por la distancia focal (f) , que es la distancia a la enfoca el espejo/lente. La focal nos determinará el aumento que nos dará un determinado ocular, por lo tanto si os intentan vender un telescopio de X aumentos…no me fiaría mucho, ya que los aumentos NO IMPORTAN a la hora de las calidades de un telescopio, porque los aumentos van en función del ocular que pongamos y de la focal del telescopio. Es mejor mirar focal, abertura y calidad de tallado que aumentos, que suiele ser una «treta» publicitaria para novatos.

    Con el diámetro y la distancia focal se define el relación focal, o simplemente focal, del telescopio, que no es más que f/d=focal, es decir: «a que equivale la distancia focal si la medimos con el diámetro del espejo». Según este valor podemos decir si un telescopio es luminoso o no, unas relaciones focales bajas de en torno a f=5/6 nos darán imágenes luminosas, pero en contra tiene que ofrecen menos aumentos y destacan aberraciones, por eso es la más usada en telescopios newtonianos.

    En refractores la relación focal es más grande (f=10 aprox.) y ofrece una imagen menos luminosa pero con un detalle y puntualidad mayor y menos aberraciones.

    Los Schimdt-Cassegrain también tienen relaciones altas de focal, pero son más luminosos que los refractores, por lo que se encuentran en un punto medio entre los otros dos modelos.

    Por lo tanto como vemos cada telescopio nos ofrecerá unas prestaciones distintas y según que quiera ver, me vendrá mejor uno u otro.

    • Refractor: Me gusta ver planetas (planetaria) y objetos que requieran puntualidad y definición en la imagen sin importar la magnitud baja (magnitud es la medida del brillo) (por ejemplo estrellas dobles). Aquí un buen telescopio es un refractor un 102/100 en una montura EQ3 (400 €)
    • Reflector: Me gusta ver el cielo profundo (deep sky) es decir, nebulosas, galaxias y otros objetos de poca magnitud donde no necesitamos detalles en imagen sino luminosidad. Aquí recomiendo, si no nos importa cargar con algo mas de peso, que no tenga seguimiento y la comodidad de montaje, un dobson (montura a nivel del suelo de madera) de 200 mm de diámetro (300-400€), si en cambio preferimos algo menos de abertura para tener montura con seguimiento, es mejor comprar un newton 150/750 en una EQ 3-2 (300-400€ también)
    • Catadióptricos: No se que quiero ver, un poco de todo. Eso sí no rendirá al 100% en ambos aspectos, pero será luminoso para ver cielo profundo, y con una focal buena para planetaria y dobles. Aquí recomendaría un telescopio tipo Meade de la serie ETX que son Maksutov y algo caros (1000 € aprox.) que es un telescopio protable o algo más grande si podemos con ello, pero no excesivamente como el el Celestron C6 (1000 € aprox. también)

    En cuanto a las monturas, hay diversos tipos, la dobson es de madera y está en el suelo, muy sencilla se mueve el telescopio arriba y abajo y a izquierda/derecha. Es un tipo especial de montura altazimutal que normalmente en otros modelos va en en un trípode y es la que tiene estos dos ejes de movimiento.

    La montura ecuatorial tiene un eje más que hace que pueda orientarse paralelamente al eje de la tierra, con lo que nos permite seguir a los objetos en el cielo. En principio con las recomendaciones que he hecho la montura que viene de serie con el telescopio basta. Algunas llevan un sistema informático para alinear y buscar objetos, el GOTO como los ETX o los Celestron Cassegrain, lo que las hace más cómoda, y, dependiendo de como te orientes, una ventaja (si no eres capaz de encontrar cosas).

    Estas son mis recomendaciones, no obstante, como ya he dicho, lo mejor es consultar a otros aficionados y salir a quedadas para probar material. Si estaís pensando en un telescopio para un niño, posiblemente me iría a un ETX-70 o un Skylux que venden en una famosa cadena de tiendas alemana o modelos similares.

    En el astrowiki tenemos una lista también de tiendas de astronomía que conocemos, por si las necesitas:

    Y si tienes un telescopio o vas a tenerlo por navidades, el 10 de Enero en Madrid, en la Plaza Mayor por la tarde, vamos a hacer una concentración de telescopios para inaugurar el IYA, no vamos a observar pero tienes una excusa para acercarte a ver más telescopios o a preguntar.
    Más información: PDF concentración telescopios

    Nota: normalmente con los telescopios al comprarlos vienen filtros solar y lunar coimpletamente inútiles. NO USES BAJO NINGÚN CONCEPTO EL FILTRO SOLAR es muy peligroso porque suelen ser de los que se roscan en el ocular y con la potencia de la radiación solar el cristal que llevan suele hacer «crack» y dejarnos ciegos (a un compañero de foro se le rompió y suerte que no estaba observando). No mires al Sol directamente, ni a través de dispositivos ópticos, los filtros como disquetes, máscaras de soldar y símiles no son seguros para la observación solar porque no filtran infrarrojos o ultravioleta, etc… lo más seguro es ir a una tienda y pedir una lámina de filtro solar (como las baader o filtros de polímero negro). Esto nos dejará observar las manchas, para ver detalles superficiales es necesario un filtro h-alfa que es mucho más caro.