El Universo en 500 palabras

Prepárate para subir a una montaña rusa. Vamos a intentar resumir en quinientas palabras la historia y organización del Universo. Quizás te marees un poco, pero no te preocupes.

Según la teoría del Big Bang, el Universo comenzó hace 13.700 millones de años en una gran explosión. Era infinitamente pequeño y denso. Ahora es increíblemente grande y vacío. En el Universo primigenio solo existían el hidrógeno y helio, los átomos más simples. El Cosmos está gobernado por fuerzas: unas actúan a escala microscópica y otras a escala macroscópica. A escala microscópica, explican que protones, neutrones y electrones formen átomos. A mayor escala dominan el magnetismo y la gravedad. Cualquier fenómeno que conozcas se explica mediante la combinación de cuatro fuerzas y varias partículas. Según se fue expandiendo el Universo, los átomos se combinaron para formar elementos más complejos y éstos a su vez formaron los objetos celestes.

Para explicarle a un extraterrestre dónde vives no le valdría con tu dirección postal. Tendrías que describirle que habitas un planeta rocoso, el tercero en distancia que orbita al Sol. Alrededor del Sol orbitan otros planetas rocosos y gigantes gaseosos como Júpiter. También hay otros cuerpos más pequeños, como los satélites, los cometas y los asteroides. El Sol es una estrella mediana y está situada en uno de los brazos espirales de la Vía Láctea. La Vía Láctea es una galaxia con forma de huevo frito compuesta por 400 mil millones de estrellas. Hay otros muchos objetos en una galaxia: nubes de gases donde nacen nuevas estrellas, cúmulos globulares compuestos por miles de estrellas y un superagujero negro en el centro de la galaxia. La Vía Láctea y la Galaxia de Andrómeda son las dos galaxias más importantes del Grupo Local de Galaxias. El Grupo Local es uno de los 100 grupos que conforman el Supercúmulo de Virgo. Y este supercúmulo es tan solo uno de los millones de supercúmulos que hay en el Universo.

La mayor parte del Universo está vacío. Las distancias que hay de un objeto a otro son inmensas. Si el Sol tuviera el tamaño de una pelota de fútbol y la situáramos en Madrid, la estrella más cercana, Proxima Centauri, estaría más o menos en Nueva York. Las distancias en astronomía se suelen medir en años luz y equivale aproximadamente a diez billones de kilómetros: 10.000.000.000.000 km.

  • La estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, está a 4 años luz.

  • El  centro de la galaxia está a 30.000 años luz del Sol.

  • Nuestra galaxia, la Vía Láctea tiene un diámetro de 100.000 años luz.

  • La Galaxia de Andrómeda está a 3.000.000 de años luz.

  • El Cúmulo de Virgo, con 2.000 galaxias y perteneciente a nuestro Supercúmulo, está a 60 millones de años luz.

En resumen, en nuestra galaxia hay literalmente millones planetas orbitando a cientos de millones de estrellas. Y en el Universo hay miles de millones de galaxias, con sus cientos de millones de estrellas, y sus respectivos cientos de millones de planetas. ¿En cuántos de ellos se ha desarrollado la vida? ¿Y vida consciente? ¿Cuántos Galileos habrán usado hoy por vez primera un telescopio en remotas civilizaciones? ¿Cuántas galaxias habrán sido colonizadas por ingenios artificiales? ¡Lástima que estén tan lejos para saberlo!

Sentir el Universo

En la vida de toda persona hay situaciones profundamente conmovedoras: el primer beso, el matrimonio, el nacimiento de un hijo… Para unos pocos la primera vez que vieron el cielo nocturno y miraron por un telescopio también les marcó sus vidas. Y es que la observación del cielo puede ser una experiencia espiritual.

Probablemente, si lees estas líneas, es que has llegado a esta página porque de algún modo te interesa la astronomía. Probablemente te has maravillado alguna vez con las imágenes del Telescopio Espacial Hubble, o de alguna otra sonda. Pero todos los que hemos sido astrónomos aficionados hemos sentido la necesidad de compartir la experiencia de observar el Universo con nuestros congéneres, sean familiares, amigos o extraños. Esa experiencia es inigualable, a pesar de que el Cosmos, visto por telescopio, dista mucho de ser como en las fotografías.

Quizás nunca hayas mirado por un telescopio. Muchas asociaciones astronómicas suelen organizar jornadas de observaciones públicas para que los curiosos observen a través de ellos. Como tantos otros astrónomos aficionados, he estado ayudando a la primera vez de miles de personas y he visto cómo reaccionan. Lo cierto es que a través de los modestos telescopios de los aficionados, las nebulosas no se muestran en colores brillantes, las estrellas son puntitos, los planetas son discos en los que apenas se distinguen rasgos superficiales, las galaxias apenas son perceptibles como borrones… Por desgracia, la evolución no ha dotado a nuestros ojos con receptores especializados en la observación nocturna. Algunas personas se llevan una pequeña decepción.

Como en el cine, hay películas que son del gusto del público general. En el baúl de los astrónomos aficionados hay lista selecta de objetos celestes que levantan pasión. Observar por vez primera los cráteres de la Luna creciente puede dejarnos medio cegatos, por el brillo de la luna a través del telescopio, pero la sensación de verla en tres dimensiones, casi como si fuéramos astronautas del Apolo 11, es indescriptible. Saturno y los anillos que lo circundan es el otro objeto que nunca defrauda a los tele(scopio)espectadores. También resultan fascinantes algunos cúmulos de estrellas, como Omega Centauri, una gran esfera formada por miles de estrellas. Estremece también la observación a simple vista de la bóveda celeste abarrotada de estrellas, con la Vía Láctea cruzando de horizonte a horizonte.

La experiencia de observar en primera persona es inigualable. Las mejores fotografías astronómicas son incapaces de transmitir tales sensaciones. Porque las imágenes transmiten belleza, pero la observación nos hace sentir parte del Universo. Conecta al observador con el Cosmos y estimula un sentimiento de asombro, humildad y vastedad quizás solo comparable al religioso. Son esos pequeños momentos en los que la Humanidad parece frágil y sus planes, vanales. Y nos preguntamos por qué estamos aquí, qué fuerzas guían el Universo.

Quizás, la primera vez que observes por telescopio, te decepcione. Quizás solo te entretenga. O quizás te cambie la vida y la dediques a escudriñar el cielo en busca de respuestas. Sea como sea, es posible que en tu región, durante este Año Internacional de la Astronomía, se organicen observaciones públicas. No pierdas la oportunidad.