Diarios de Observación Astronómica 26/04/08

En esta ocasión repasamos la experiencia de la salida de observación que vivimos hace un año los miembros del Grupo de Iniciación a la observación de la Agrupación Astronómica de Madrid (España). Un resumen para motivar a nuestro público a disfrutar en vivo y en directo de esta ciencia tan especial. Ahí va…

Un breve resumen para contaros como fue la improvisada salida del Grupo IO a El Valladar, ya que a pesar de las previsiones nos llegamos a juntar 8 personas en la zona de observación. Se notaba que había ganas, con este invierno y primavera tan accidentado de noches claras. Esta vez llegamos bien pronto y más Ángel, que según nos comentaba llevaba dando vueltas desde las 5 de la tarde. A las 19:45 las presentaciones, charlas y comenzamos a sacar el material de los coches para iniciar el montaje, en un acto de fe tremendo ya que el cielo estaba blanco de nubes altas y la cosa no parecía mejorar. De todas formas, la puesta de Sol prometía ser muy interesante y así fue. Una de las grandes ventajas de llegar pronto a la zona de observación fue el poder disfrutar del precioso paisaje que nos rodeaba y esa puesta de Sol que fue dejando un color rosado en todo el cielo hasta que se puso tras el horizonte. En cuestión de 30 minutos la temperatura bajó 10 grados, quedándonos en 14 la primera parte aunque nunca desdendió por debajo de 7 grados. Parecía que estaban esperando a que se atenuara la luz para que todos los insectos ruidosos comenzaran su particular orquesta nocturna, ¡qué volumen!. Menos mal que en cuestión de 30 o 40 minutos decidieron dejarlo. Si la situación no hubiera cambiado, sin duda unas aspirinas hubieran pasado a formar parte de nuestro equipo astronómico. Lo que si está claro es que las previsiones metereológicas, no son muy fiables hasta casi el momento en que tienes que ponerte en marcha para salir hacia el lugar de observación. A partir de las 22:00 horas el cielo se fue limpiando paulatinamente, al contrario de lo que en principio se esperaba, quedando sobre las 23:00 una noche medio decente, sin nubes visibles aunque con una transparencia bastante deficiente. No obstante aprovechando la sorpresa y la situación, astronómicamente hablando la salida no fue en vano porque conseguimos realizar observaciones muy interesantes incluso a algunas galaxias y cúmulos. Sorprendente también como siempre, el magnífico Saturno, que esta noche no sabemos por qué pero se presentaba particularmente nítido, muy fácil de enfocar con una imagen bastante estática a pesar de las condiciones.

Cada uno de nosotros bien metidos en tareas, todas distintas pero complementarias que nos permitieron aprender teoría y práctica. Ángel un hacha buscando objetos a mano con su Celestron, fue el único que no tuvo problemas con el Go-To. Quino se aventuró a realizar algunas fotografías situando la cámara sobre el telescopio (piggyback); ya nos dejará ver los resultados. Maribel y Gloria Fdez. practicando la observación con prismáticos (recordad, para la próxima una esterilla). Vicente realizando observaciones fascinantes de cielo profundo gracias a la excelente calidad que obtiene con su Taka y eso que la noche no estaba muy bien. Pablo se merece un aplauso por la insistencia y perseverancia para intentar poner en estación y alinear correctamente su Celestron, debimos intentarlo media docena de veces (o más) y al final estuvo medio decente, sin embargo es probable que el desajuste se deba a que necesite una calibración de motores. Estoy seguro que para la próxima quedará perfecto.

Aguantamos hasta la hora programada, comenzando a recoger a la 1:00 y saliendo del lugar de observación a la 1:30 con una noche mucho mejor de la que desde luego pensábamos encontrar.

Adjunto fotografía de los miembros del grupo que nos aventuramos a salir. Un saludo.

Miembros del Grupo-IO - Salida de observación del 26 de abril de 2008
Miembros del Grupo-IO - Salida de observación del 26 de abril de 2008

Fernando Fdez.
http://astrocosmos.es

Diarios de Observación astronómica 16/03/08

Una de las mejores cosas que puede hacer un astrónomo aficionado es salir y disfrutar del cielo. Está bien esa «astronomía de salón» donde podemos estudiar y disfrutar de nuestras observaciones, pero tarde o temprano, el cielo en directo nos llama. Hay que salir y disfrutar.
Comienzo aquí la publicación de algunos resúmenes que redacto después de las salidas del Grupo de Iniciación a la Observación de la Agrupación Astronómica de Madrid, donde se puede casi palpar y saborear el ambiente con el que nos encontramos bajo las estrellas. Por supuesto, siempre hay foto de grupo para recordar bien el momento.
Espero que esta iniciativa sirva para que también tú, te animes y disfrutes al completo de esta ciencia.

Resumen 16 de marzo de 2008

Un breve resumen de observación con respecto a la primera salida del Grupo IO en esta temporada.
Lo primero que me llamó la atención fue la puntualidad, a las 19:00 horas ya había coches y personal con el telescopio montado, ¡que sorpresa! muy agradable, por supuesto.
La meteorología no estuvo muy a nuestro favor, las 3 primeras horas nos acompañó un viento un tanto desagradable que no permitía observar con comodidad, aunque ganas no nos faltaron. Aguantamos el tirón durante ese tiempo y finalmente el viento se calmó, dejando una noche más tranquila. El Seeing tampoco era una maravilla para objetos poco brillantes, salvo para la Luna claro (siempre muy agradecida de mirar).
La verdad es que nos encontramos con varios tipos de telescopios, con montura ecuatorial, Altacimutal, motorizados y no motorizados, grandes, pequeños y prismáticos. Con todos se estaba haciendo una astronomía excelente, con entusiasmo y adaptándose a cada instrumento.
Gran ilusión por encontrar y visualizar objetos que alguno de nuestros compañeros no habían visto aún por telescopio (La Luna, M42, M31, M13, alguna galaxia, estrellas dobles, saltar entre constelaciones para encontrar algo en concreto, practicar con los planisferios para dar de forma efectiva con las figuras de las constelaciones y tener controlada la situación en todo momento. Un poquito de repaso de teoría de formación de estrellas, charlas astro-informáticas e incluso divagaciones cosmológicas. La verdad, se respiraba un ambiente astronómico excelente.
A las 00:15 se empezó a notar cierto velo nuboso por el oeste que a las 00:45 cubrían ya hasta el cénit. Para ese entonces algunos ya habían recogido, otros estábamos en ello, así que terminamos cuadrando con el horario programado, comenzando el regreso a eso de la 1:00, con una temperatura de 2 grados.
El sitio la verdad es que es bastante cómodo para llegar, hay mucho sitio, no hay demasiadas luces (salvo el reflejo de Madrid al Sur) y estoy seguro que en noches más propicias (sin viento, mejor seeing…) es un sitio excelente para hacer observaciones. Así que espero (y supongo) que no será la primera ni última que los entusiastas astronómicos del grupo IO y todos los que deseen salir y acompañarnos, nos pasaremos por ahí para seguir observando y disfrutando.

Y como no podía ser de otra manera, os envío las fotos del grupo, los «valientes» que estuvimos al pie del cañón. Hubo gente que no estaba en la foto, así que calculo que seríamos unos 12 o 13 en total.

Grupo de Iniciación a la Observación AAM
Grupo de Iniciación a la Observación AAM

Una noche muy agradable, espero que para la próxima tú también te animes :).
¡Saludos!

Fernando Fdez.
Astrocosmos.es

Desvelando los enigmas del Sistema Solar en busca de vida

Somos curiosos por naturaleza. Desde tiempos ancestrales estamos siempre buscando la respuesta a la eterna pregunta: «¿por qué?» ¿Por qué sale el Sol por las mañanas? ¿Por qué hace frío y otras veces calor? ¿Por qué brilla la Luna? ¿Por qué, por qué, por qué….? Muchas vidas se perdieron buscando tierras lejanas, muchos años en recorrer enormes distancias para encontrar respuestas.

Una de las cosas que personalmente más me llaman la atención en el mundo de astronomía es la posibilidad de encontrar vida en otros planetas. Suena a tópico y quizá hasta ciencia ficción, pero hay que volver a la cuestión de siempre, a esa pregunta que todos consciente o inconscientemente nos hemos hecho alguna vez. Pero no hemos hecho más que empezar a adentrarnos en el Espacio. Aún no hemos puesto el pié más allá de los 380.000 kilómetros que nos separan de la Luna.

Nuestros vecinos planetarios

Orbitando a nuestro lado tenemos otros lugares similares pero también muy distintos al mismo tiempo como Venus y Marte, qué os voy a contar. Aún hoy siguen siendo noticia de primera plana en muchos medios. En Marte orbitan y pisan numerosos artefactos humanos con el fin de escudriñar hasta el último rincón de este enigmático cuerpo celeste. Y es que estamos naciendo en el conocimiento, apenas empezamos a desvelar misterios.
Me llamó la atención hace unos meses, que cayó en mis manos un libro de astronomía del año 1969, en el que se podía leer lo siguiente (de forma textual):

«…Venus muestra muchas cosas en común con la Tierra. Tiene casi el mismo tamaño y, como ella, presenta estaciones regulares a medida que se traslada alrededor del Sol. Como los demás planetas, gira también alrededor de su eje, pero no podemos medir la duración del día venusiano (o su velocidad de rotación) por estar siempre completamente envuelto por una espesa capa de nubes que impide ver su superficie, que puede ser tierra firme o, posiblemente, un enorme océano».

Impresionante. Hace cuatro días no teníamos ni la menor idea de lo que había en Venus…

Titán, un mundo desvelado

Primera imagen de la superficie de Titán. Se compara con una imagen a escala similar de la Luna.
Primera imagen de la superficie de Titán. Se compara con una imagen a escala similar de la Luna. (ESA)

El artefacto humano en superficie que más lejos ha llegado y está ahora congelado a más de 170ºC bajo cero es la sonda Huygens en la luna de Saturno: Titán, una fantástica historia llena de emociones que se remonta casi 20 años atrás y que concluyó con éxito el 14 de enero de 2005. En el año 1980, la sonda Voyager 1 fotografió Titán a su paso por Saturno y encontró un mundo cubierto por un manto anaranjado. Era poco probable que allí existiera vida. En aquel momento solo teníamos las impresiones artísticas de Titán realizadas por los maestros del lápiz y las pinturas, pero queríamos verlo, probarlo, olerlo.

La mañana del 14 de enero de 2005 estaba pegado al ordenador, recargando una y otra vez la página web de la ESA, que mostraría los detalles que mucha gente estaba esperando: imágenes y sonidos obtenidas por la Huygens de un mundo que había permanecido oculto a nuestros ojos, un mundo extraño que se encuentra a más de 1000 millones de kilómetros de distancia. ¡Piénsalo, parece increíble! La sonda Huygens fue un éxito, pero no encontramos vida.

No sabemos casi nada, aunque empeño le estamos poniendo y andamos con paso firme. Jamás habíamos tenido tantas misiones espaciales de forma simultánea. Sondas que recorren el Sistema Solar en busca de respuestas. Incluso una que va a Plutón, que salió el 19 de enero de 2006 y lleva recorridos casi 2000 millones de kilómetros. Con cifras como estas, es inevitable pensar lo pequeños que somos y lo grande que es el espacio exterior. ¡Qué suerte tener un planeta seguro donde habitar!

Plutón, Caronte, Nix e Hydra
Plutón, Caronte, Nix e Hydra. (NASA).

A la New Horizons aún le queda mucho hasta recorrer los 6000 millones de kilómetros que tiene por delante. Y para cifras alarmantes, pensar que nuestro querido ex-planeta Plutón se descubrió en 1930. No supimos que tenía una luna enorme llamada Caronte hasta la década de los 70. Recientemente le hemos encontrado otras dos lunas Hydra y Nix. Pero allí, tampoco hay vida.

Los océanos de Europa

De momento solo podemos mirar al cielo y preguntarnos donde buscar para encontrarla. No obstante, en nuestro vecindario tenemos más candidatos, aún no se termina la búsqueda. Ahora las miradas están puestas es en Europa, gran luna de Júpiter cuyo interior se presume con agua líquida, precursora de vida. Quizá la energía calorífica que proviene del interior active las heladas aguas y provoque reacciones químicas que generen vida. Me emociona pensar que estamos viviendo sin saber que bajo esa superficie de kilómetros de hielo se esconden criaturas extraordinarias, y nosotros aquí, realizando conjeturas ajenos a una posible y tentadora realidad. Muy a menudo me inquieto por ese momento en que nos decidamos a explorarlo.

Qué emoción debieron sentir las primeras personas en ver imágenes de esas lunas, pensando que serían como la nuestra llena de cráteres y sin actividad visible, al descubrir que era todo lo contrario, superficies renovadas, volcanes y hielos; esos cuerpos también están vivos.

Imagen de la luna Europa tomada por Voyager 2 en Julio de 1979
Imagen de la luna Europa tomada por la sonda Voyager 2 en Julio de 1979. (Cyclops)

Más allá

Pero nuestro afán por encontrar vida siempre ha estado patente, no hemos dejado de enviar señales en cada misión interplanetaria. Muchas de las sondas y naves de exploración que enviamos también son emisarios, desde las primeras Pioneer que llevaban placas de identificación con signos y dibujos humanos, pasando por los famosos discos de oro montados en las Voyager que contenían numerosas imágenes y sonidos, así como ciertos jeroglíficos de fácil interpretación que una posible civilización pudiera encontrar y descifrar dentro de ¿millones de años? Actualmente la estrella más cercana al Sol es Proxima Centauri que se encuentra a más de 4 años luz y ni siquiera se dirigen hacia ella. Da lo mismo. No importan los más de 60.000 kilómetros por hora a la que viajan. Son insignificantes en ese tremendo vacío.

Nuestra última meta en la actualidad sin embargo no está ligada a naves espaciales y sondas, muy útiles para la investigación de nuestro Sistema Solar. Nuestras miradas también se centran en otros mundos mucho más alejados, los llamados planetas extrasolares. Aquellos que orbitan otras estrellas, otros mundos quizá como el nuestro y donde se estén preguntando si cerca de esa estrella a la que llamamos «Sol», existen planetas habitables con seres vivos quizá inteligentes.

Ya lo decía Jodie Foster realizando una excelente interpretación como la Dra. Ellie Arroway en Contact, esa superproducción basada en la novela de Carl Sagan: «Si estamos solos en el Universo, cuanto espacio desaprovechado».

Fernando Fdez.
astrocosmos.es

Las cámaras llegan donde no llegan nuestros ojos

Nuestros ojos, esas máquinas casi perfectas que convierten la luz en impulsos nerviosos e inundan la mente con millones de imágenes. La secuencia de estas imágenes nos da la perspectiva de movimiento y es nuestro cerebro el encargado de realizar un proceso rapidísimo para verlo en lo que llamamos tiempo real.

Gracias a ellos y entrando en el tema que corresponde, nos permiten captar la luz de la noche, que nos sumerge en un mundo distinto, complejo, casi irreal. Mirar al cielo en un lugar suficientemente oscuro, lejos de las urbes y las luces de las ciudades, nos transmite muchas sensaciones, algunas de ellas indescriptibles que tenemos que vivir cada uno de nosotros. Ojalá esos sitios sean cada vez más numerosos en vez de lanzar esa luz al espacio que no llega a ninguna

Sensor CCD
Sensor CCD

parte y oculta aún más lo que acontece sobre nuestras cabezas. Por suerte, en esta revolución tecnológica que estamos viviendo, existen alternativas a nuestros ojos que nos permitirán capturar incluso en lugares contaminados, imágenes de lugares recónditos del Universo. Me estoy refiriendo a las cámaras basadas en sensores CCD o CMOS.

Sin entrar en demasiados detalles técnicos, para darlo a conocer a quien no lo conozca todavía y hacernos una idea de lo que estamos hablando, se trata de unos sencillos aparatitos con forma de pastilla plana rectangular, brillante y colorida que captan luz y la convierten en señales eléctricas. Son efectivamente ojos artificiales, hoy por hoy bastante avanzados y con unas posibilidades impresionantes. Cualquier cámara digital, ya sea la más sencilla que podamos encontrar, la webcam que usamos en casa o las cámaras de fotografía que usamos

Uno de los primeros CMOS-APS, desarrollado por la NASA.
Uno de los primeros CMOS-APS, desarrollado por la NASA.

habitualmente, todas ellas tienen un chip de esos. La mayoría son chip CMOS, más baratos, con menor consumo y con unas posibilidades hoy en día similares a los chip CCD, también más caros pero algo más sensibles. Estos últimos han sido los más populares durante los últimos 30 años hasta que actualmente debido al nivel de integración y la mejora de los componentes, muchas de las cámaras integran un chip CMOS. En cualquier caso y para no perdernos en nomenclaturas y características debemos quedarnos con la idea de que nos permiten captar la luz y convertirla en imágenes mediante un proceso de conversión electrónica.

Descubrir el Universo

Aunque este apartado tiene un título que parece no incluirnos en el conjunto de personas capaces de realizarlo, el descubrimiento del Universo es labor de todos, si, de ti también. Quizá no sepas y en esto vamos a entrar en las próximas líneas, que una simple cámara de fotos nos permitirá también entrar de forma modesta en el mundo de la astrofotografía. Es verdad que estas cámaras compactas que usamos a menudo en nuestras vacaciones, deben cumplir quizá algún requisito para facilitar las cosas, pero por lo general casi todas ellas tienen algún modo que nos permiten obtener fotos en condiciones de baja iluminación y que por supuesto es el que vamos a usar. ¿Te habías planteado alguna vez que resulta relativamente sencillo hacer un atlas personal de constelaciones con tan solo 15 segundos de exposición?, por ejemplo, la gran mayoría de cámaras de la

Fotografía del sensor óptico de una webcam
Fotografía del sensor óptico de una webcam

marca Canon compactas, incluyen un modo que nos permite definir un tiempo de entre 0,5» hasta 15» con el objetivo abierto, de manera que la cámara capta luz durante ese tiempo. Esta posibilidad, importantísima en astrofotografía, es exclusiva de estos chips electrónicos. Nuestros ojos no están preparados para sumar durante mucho tiempo la luz que se concentra en un punto cuando lo miramos fijamente y por tanto captamos lo más básico del cielo, a pesar de que condiciones óptimas de observacón, podemos llegar muy lejos. Sin embargo, las cámaras nos superan ampliamente en ese aspecto, pudiendo sumar sensibilidad y mostrando las estrellas que vemos con nuestros ojos mucho más brillantes y lo más interesante y hasta mágico, nos permiten captar la luz de otras estrellas y objetos muy sensibles que ni siquiera aparecían ante nuestra mirada. Es una forma más de descubrir el Universo que a mi personalmente me fascina.

Personalmente me he pasado mucho tiempo intentando fotografiar con la única cámara que tenía, muy barata que funcionó perfectamente durante 4 años, miles de fotografías de todos los viajes y acontecimientos terrestres. En su momento, alguien me comentó la posibilidad de usarla para captar imágenes del cielo, tanto desde un trípode como a través del ocular del telescopio. De inmediato pasé a la práctica y fue asombroso el descubrimiento. Pruébalo cuando estés en una zona alejada de las ciudades, pon la cámara mirando al cielo, selecciona la opción adecuada para mantener abierto el obturador el máximo tiempo, activa el disparador automático y verás el resultado. ¿Todo eso existe ahí arriba? pues si, todo está ahí. Pero eso no es nada, incluso con las cámaras más potentes y los telescopios más avanzados aún no tenemos ni la menor idea del tamaño del Universo, así que, fíjate si nos queda por descubrir.

Como comentaba antes, estas cámaras compactas nos permiten realizar pequeños atlas personales de las constelaciones. Dado que muchas de las constelaciones se pueden distinguir en cielos semi-urbanos, quizá con tiempos de exposición de 2 o 3 segundos podamos obtener la forma imaginaria de las estrellas más brillantes y algo más de tiempo para las más débiles. Por supuesto, siempre es recomendable un cielo oscuro para no bloquear la luz que nos llega y nos interesa obtener. Piensa además que por encima de 15 segundos las estrellas dejarán de ser puntuales en la imagen, debido a la rotación de nuestro planeta, ¡nos movemos por el espacio!. Da casi vértigo pensarlo.

Os voy a poner varios ejemplos de constelaciones obtenidas con una cámara compacta digital que podemos obtener en cualquier tienda, hoy en día por precios bajísimos. Se encuentran reducidas para evitar cargas excesivas y un poco contrastadas para destacar el brillo de las estrellas.

Constelación de Can Mayor, con la brillante Sirio
Constelación de Can Mayor, con la brillante Sirio
Constelación del Centauro el cúmulo que contiene denominado "Omega Centauri"
Constelación del Centauro el cúmulo que contiene denominado "Omega Centauri"
Constelaciones de Géminis, Cochero y el planeta Marte, brillando en el centro
Constelaciones de Géminis, Cochero y el planeta Marte, brillando en el centro
Constelaciones de Hydra, Cancer, Leo y Can Menor. Está señalado el cúmulo abierto conocido como "El Pesebre" o "M44"
Constelaciones de Hydra, Cancer, Leo y Can Menor. Está señalado el cúmulo abierto conocido como "El Pesebre" o "M44"
La majestuosa constelación de Orión.
La majestuosa constelación de Orión.
Constelación de Perseo, Triángulo y Casiopea. Señalado el cometa 17P/Holmes. También pueden verse las Pléyades (M45) en la esquina superior izquierda.
Constelación de Perseo, Triángulo y Casiopea. Señalado el cometa 17P/Holmes. También pueden verse las Pléyades (M45) en la esquina superior izquierda.

Todas estas imágenes se han obtenido en la isla de Tenerife hace un año, como habrás podido leer, desde una de las zonas más oscuras del lugar y por supuesto con ausencia total de Luna. Para capturar estrellas y objetos más débiles han de buscarse días donde nuestro precioso satélite esté escondido.
Pero nuestro satélite también puede ser fotografiado con una cámara compacta y un pequeño telescopio para hacer cosas muy curiosas. Durante el eclipse total de Luna que aconteció el día 3 de marzo de 2007, estuve varias horas realizando disparos de muy corta duración a la Luna, mientras la sobra de la tierra transcurría sobre su superficie.

Banner Eclipse de Luna 3 de marzo de 2007
Banner Eclipse de Luna 3 de marzo de 2007

El resultado, después de trabajar durante algún tiempo las múltiples fotografías, fue una composición muy curiosa que da una idea general del tiempo que dura un eclipse y lo maravilloso que es un evento de estas características. La historia completa la puedes leer en este enlace.

Son tan solo unos modestísimos ejemplos de lo que nos espera, piensa e inventa qué fotografías realizar y cómo hacerlo, las ideas deberían fluir.

Con estos ejemplos concluyo la primera entrada del año 2009, especial para todos los amantes de esta ciencia, donde me gustaría concluir haciendo una breve reflexión. Si hace 400 años Galileo consiguió todos esos logros con un tubo primitivo, con unas lentes imperfectas y una tecnología arcaica en comparación a nuestros días, imagina el potencial que tienes hoy al alcance de tu mano y la cantidad de cosas que podrás aprender y descubrir por ti mismo. ¡Vamos!, ¿te lo vas a perder?

Referencias a imágenes:

CCD: http://es.wikipedia.org/wiki/CCD_(sensor)
CMOS: http://es.wikipedia.org/wiki/Sensor_CMOS
Sensor webcam: http://es.wikipedia.org/wiki/Sensor_de_imagen

Fernando Fdez.
http://astrocosmos.es