El precio de la retirada de los transbordadores

Como sabréis desde hace aproximadamente unos 4-5 años, la agencia espacial norteamericana NASA espera -por mandato del Gobierno Bush- la retirada «total y absoluta» de la flota de transbordadores espaciales STS, los llamados «shuttle». Ingenios espaciales que han hecho las delicias de cientos de seguidores de la carrera espacial y la ingeniería.

Mientras tanto, el presidente de EE UU Barack Obama, hace unas semanas, siendo aun presidente electo, envió a la administración espacial del país norteamericano un equipo de «observadores»con el fin -ya no sólo de conocer la actividad de la agencia y, lo más importante, sus presupuestos- si no también «apretar las tuercas» a su administrador y cargos de alto nivel.

El transbordador espacial Columbia, el 12 de abril de 2001, a punto de ser lanzado con dos tripulantes abordo. FOTO: Astronomical Picture of The Day / NASA.
El transbordador espacial Columbia, el 12 de abril de 2001, a punto de ser lanzado con dos tripulantes abordo. FOTO: Astronomical Picture of The Day / NASA.

Teóricamente, los transbordadores espaciales Discovery, Atlantis y Endeavour (los tres que quedan tras la desaparición accidental del Challenger en 1986 y del Columbia en 2003) deberán dejar de prestar servicio defiitivo en el año 2010.

Aunque, paradójicamente, según el plan de trabajo diseñado por la NASA no será hasta el año 2015 cuando, tras años de desarrollo y múltitud de pruebas, entre en servicio el esperanzador transbordador «Orion», nuevo ingenio aeroespacial que será impulsado por los cohetes Ares 1 que, todo sea dicho, están dando mucho de qué hablar en el ámbito ingenieril…

Para cubrir el servicio a la Estación Espacial Internacional -principalmente- de 2010 y 2015, el Gobierno cerró con la agencia espacial Rusa hace tan sólo unos meses y con las respectivas subcontratadas un contrato para dar servicio a la EEI mediante el uso de los transbordadores rusos, las naves Soyuz.

Pero, ¿cuál será el destino de la flota que ha hecho, por ejemplo, realidad la Estación Espacial Internacional o el lanzamiento del maravillos telescopio espacial Hubble?

Todo es cuestión de dotar de presupuesto a la NASA para que los transbordadores se recuperen y queden, para siempre, a merced del disfrute de los más jóvenes, por ejemplo. Esta sería sería la solución más deseable, sí, pero ¿de cuántos dólares hablamos?

Para contestar esta pregunta, hace unas pocas semanas el blog espacial «The Flame Trench» del periódico digital Florida Today, dio la respuesta:

«Según debate la NASA, el retiro del transbordador espacial en su «casa», en Florida, podría llegar a costar 42 millones de dólares».

«La agencia (NASA) lanzó una petición de ideas acerca de dónde ubicar los tres orbitadores después del retiro de la flota planeado para septiembre de 2010.

Shuttle sobre un 747 de la NASA modificado para su transporte aéreo.
El "shuttle" Atlantis sobre un 747 de la NASA modificado para su transporte aéreo. FOTO: The Flame Trench.

El orbitador Discovery está ya comprometido para el Smithsonian National Air and Space Museum, Museo Nacional del Aire y del Espacio de Washington.

Esto deja al Atlantis y al Endeavour disponibles para museos y otras instituciones capaces de mostrar el orbitador adecuadamente tanto exterior como interioriormente e inspirando al público.

Pero tiene que hacer frente a un gasto serio.

La NASA estima que esto costará 28,2 millones de dólares en limpiar la nave espacial de tóxicos, propelentes volátiles, y otros 8 millones de dólares en prepararlos para ser expuestos.

Y trasladar las naves espaciales a su punto de retiro final -innecesario si el orbitar permanece en la «Space Coast» -costa este de Florida- costará otros 5.8 millones de dólares.

«No nos encontramos en el ánimo de hacer pagar al contribuyente la cuenta de hacer los seguros -los orbitadores- para la exposición pública», dijo Mike Curie, portavoz de la NASA en Washington».

Sin duda alguna, el coste tan sólo de limpiar y poner a punto uno de los transboradadores para que pueda ser expuesto es astronómico. Pero nunca será tan espectacular como la cifra de jóvenes norteamericanos -y turistas- que, a lo largo de los próximos años podrán con sus propias manos y sus própios ojos, tocar y ver una de las máquinas más perfectas y complejas construidas por el hombre (si no la que más) y más que ha hecho por la humanidad en toda nuestra historia, aunque no lo parezca y sólo nos acordemos de ellas cuando fallan…

Por: Manuel Rodríguez de Viguri.

Astroingeo-Ciudad de las Estrellas.

viguri(@)ya.com; info(@)ciudaddelasestrellas.org

www.ciudaddelasestrellas.org.

Publicado por

Manuel R. de Viguri - Astroingeo

Periodista alicantino que ha trabajado en diversos medios de comunicación, locales y de prensa escrita en la mayoría de los casos, en la provincia de Alicante. He cubierto informaciones de todo tipo: desde las deportivas, políticas, festivas o económicas, pasando por las culturales e incluso científicas, hasta las religiosas y turísticas. Mi formación como "futuro" licenciado en C.C. Químicas me ha permitido "poner los ojos" en lo más pequeño, en el átomo o el electrón -es decir, las partículas subatómicas, pero mi afición a la astronomía me ha permitido "ver más allá" tratando de comprender los mecanismos físicos (y mentales) que dan vida a nuestra existencia. Durante mi juventud también quise estudiar Filosofía y Letras -en honor a la verdad. Como medio de vida me dedico al periodismo, donde aprendo mucho -sobre todo a saber que si el saber no ocupa lugar, tampoco tiene dueño- y donde he conocido a grandes profesionales y mejores personas con los que compartir anécdotas y aventuras tanto agradables como desagradables. Para mí, el Año Internacional de la Astronomía tiene que ser nuestro año. El año de los amantes de las ciencias naturales. Un afectuoso saludo y gracias por detenerte en este blog.

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